El próximo domingo, 29 de marzo, se llevará a cabo el cambio de hora, un ajuste que implica adelantar los relojes a las 3 horas cuando marquen las 2. Este cambio puede generar efectos notables en las personas, como mayor somnolencia diurna, dificultad para concentrarse e irritabilidad, según indica la psicóloga de Blua de la compañía aseguradora Sanitas, Lucía Miranda Cortés.
Miranda Cortés señala que, aunque muchas personas creen que una hora no es un cambio significativo, el cerebro requiere de un tiempo para reorganizar sus ritmos internos. «Es común experimentar sensaciones como cansancio o desajuste en las rutinas durante los primeros días después del cambio», explica la especialista.
Este fenómeno se debe a que el cambio horario altera temporalmente la relación entre la hora oficial y el reloj biológico del organismo. Así, muchos pueden enfrentar problemas para dormir, levantándose cansados o sintiendo que sus hábitos diarios no se adaptan al nuevo horario. Los ritmos circadianos, un sistema interno que regula los ciclos de sueño y vigilia, se ven afectados, ya que la luz natural es la señal principal que el cerebro utiliza para sincronizar estos ciclos.
Desde Sanitas se ha destacado que este desfase en el horario impacta especialmente en la calidad del sueño nocturno. Con el adelanto del reloj, algunas personas deben levantarse antes de haber completado su ciclo natural de descanso, lo que puede resultar en una sensación de fatiga durante el día. Esto también puede influir negativamente en el estado de ánimo y en la capacidad de atención en las tareas diarias.
Es importante señalar que el impacto del cambio horario no es uniforme para toda la población. Aquellos que ya tienen un sueño limitado o los adolescentes, que naturalmente tienden a acostarse más tarde, pueden experimentar efectos más severos. En el caso de las personas mayores, la adaptación puede ser más lenta, ya que con el paso del tiempo, el sueño tiende a fragmentarse y el reloj biológico pierde parte de su capacidad de reajuste ante cambios externos.
La doctora Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores, indica que este colectivo puede experimentar despertares nocturnos, mayor cansancio por la mañana y desorientación en sus rutinas. Para mitigar estos efectos, se recomienda realizar un ajuste progresivo en los horarios de sueño, exponerse a la luz natural por la mañana, evitar pantallas luminosas antes de dormir, mantener horarios regulares para las comidas y la actividad física, así como reducir la ingesta de cafeína en las horas de la tarde.
Finalmente, Miranda Cortés advierte que si la irritabilidad, la menor tolerancia al estrés o las dificultades de concentración persisten durante varias semanas, es aconsejable buscar la ayuda de un especialista, ya sea en persona o a través de videoconsulta, para evaluar la situación particular.













