David Pérez Martínez, director del Instituto Clínico de Neurociencias del Hospital 12 de Octubre, ha presentado su libro Cuida tu salud cerebral, una guía práctica destinada a ofrecer estrategias para prevenir el alzhéimer y otras demencias, problemas que afectan a una gran parte de la población.
El neurólogo explica que, tras años de investigación, existe evidencia clara de que ciertas intervenciones pueden mejorar el pronóstico en personas con deterioro cognitivo y, además, prevenir la aparición de estas enfermedades. Sin embargo, gran parte del conocimiento científico no ha llegado aún a la sociedad de forma clara o completa, motivo por el cual ha decidido elaborar esta obra accesible y orientada a la acción.
El autor destaca cinco pilares fundamentales para cuidar la salud cerebral. En primer lugar, es esencial controlar los factores de riesgo cardiovascular y metabólicos, como la hipertensión, diabetes, sobrepeso o colesterol alto. En segundo lugar, mantener una buena calidad del sueño, ya que problemas como la apnea o el insomnio crónico aumentan el riesgo de deterioro.
El tercer pilar es la actividad física: no se trata de entrenar intensamente, sino de evitar el sedentarismo dedicando tiempo a caminar diariamente. El cuarto aspecto es potenciar la reserva cognitiva, lo que implica mantenerse activo mentalmente, motivado y participar en actividades culturales y sociales. Finalmente, la salud emocional es clave: gestionar el estrés, la ansiedad y mejorar el estado de ánimo contribuye a proteger el cerebro.
La importancia de controlar el estrés con técnicas orientales
Según Pérez Martínez, el estrés representa una de las principales amenazas para la salud mental en el siglo XXI. Recomienda priorizar el bienestar emocional por encima de presiones laborales y disponer de mecanismos para liberar la tensión acumulada. Entre estas herramientas, señala con especial énfasis las técnicas de relajación de origen oriental como el yoga, el taichí y el mindfulness, que han demostrado su eficacia para reducir el estrés y pueden incluso prevenir o estabilizar el deterioro cognitivo.
Además, considera valioso que las personas se involucren en hobbies y actividades de ocio tras la jornada laboral, para desconectar y mantener el equilibrio emocional.
Impacto de las pantallas y consejos para detectar síntomas iniciales
El experto advierte que el uso excesivo de pantallas puede tener consecuencias negativas en la salud cognitiva. En niños y adolescentes, pasar más de seis horas diarias frente a dispositivos digitales está asociado a un aumento de ansiedad, depresión y un menor rendimiento académico. En adultos mayores, el abuso puede inducir un sedentarismo mental, ya que se delegan tareas cognitivas en máquinas o inteligencia artificial, reduciendo el ejercicio cerebral.
Asimismo, el uso de pantallas antes de dormir puede alterar el sueño, un factor determinante en el deterioro cognitivo. En cuanto a la identificación de olvidos normales frente a signos de alerta, el neurólogo señala que la mayoría de las pérdidas de memoria en personas entre 30 y 60 años responden a distracciones asociadas a estrés o ansiedad y no aumentan con el tiempo.
No obstante, cuando estos fallos se acompañan de dificultades en el lenguaje, orientación, coordinación o planificación, es necesario acudir a un profesional para una evaluación detallada.
Factores genéticos y relación entre depresión y deterioro cognitivo
Respecto a la genética, Pérez Martínez aclara que las formas hereditarias de alzhéimer son poco frecuentes, menos del 1% de los casos, aunque existen variantes genéticas que elevan el riesgo. Sin embargo, incluso en estos casos, las intervenciones no farmacológicas pueden retrasar la aparición del deterioro gracias al fortalecimiento de la reserva cognitiva.
En cuanto a la depresión, existe una relación estrecha con el deterioro cognitivo, especialmente en episodios prolongados. Algunos especialistas consideran que en ciertos pacientes, lo que parece una depresión puede ser en realidad el inicio de una enfermedad neurodegenerativa, ya que los síntomas emocionales preceden a los problemas de memoria.
Dieta, suplementos y avances en tratamientos contra el alzhéimer
El neurólogo desaconseja el uso de suplementos para mejorar la memoria en personas sanas con una alimentación equilibrada. Recomienda seguir una dieta mediterránea rica en pescado azul, frutos secos y verduras, evitando los ultraprocesados y el exceso de sal, que sí se relacionan con un mayor riesgo de demencia.
Finalmente, en cuanto a tratamientos farmacológicos, indica que Europa está a la espera de la aprobación de nuevas terapias antiamiloide, que eliminan las placas de amiloide características del alzhéimer. Aunque no curan la enfermedad, estos fármacos pueden retrasar su avance y mejorar la autonomía de los pacientes con deterioro leve, lo que podría cambiar el pronóstico a medio plazo.











