Costa Rica ha puesto en marcha una nueva estrategia destinada a fortalecer su red de atención primaria, la columna vertebral del sistema público de salud del país. Este esfuerzo busca mejorar la calidad de vida de la población y enfrentar los desafíos contemporáneos que plantea la evolución epidemiológica y demográfica.
Según Alexander Sánchez, gerente médico de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), el traslado de la atención primaria al CCSS en 1993 fue un punto de inflexión. Sin embargo, este cambio no se ha adaptado a las transformaciones demográficas, caracterizadas por un aumento notable de la población adulta mayor y un incremento en enfermedades como la hipertensión y la diabetes.
Sánchez destacó que «el perfil de la pirámide poblacional y el perfil epidemiológico no se han tenido en cuenta en los ajustes necesarios para la atención primaria». Con la nueva Estrategia Nacional de Optimización del Primer Nivel de Atención, se buscará abordar esta problemática.
La implementación de esta estrategia comenzará en julio próximo y se estructurará en tres ejes fundamentales: promoción y prevención, cobertura y calidad. El enfoque principal será la detección y tratamiento temprano de enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares y la diabetes, con el fin de descongestionar los hospitales.
Adicionalmente, se conformará un equipo multidisciplinario para cada área de salud en el país, compuesto por profesionales en medicina, enfermería, promoción de la salud y educación física. Este equipo tendrá la responsabilidad de fomentar estilos de vida saludables en las comunidades y lugares de trabajo.
En una fase piloto, se crearán 298 nuevas plazas para profesionales en 15 áreas de salud, las cuales serán evaluadas al finalizar un año de implementación, con el objetivo de extender esta iniciativa a todo el territorio nacional.
La estrategia también contempla la apertura de plazas para médicos generales y enfermeros especialistas en obstetricia, psiquiatría y epidemiología. En cuanto a la calidad, se buscará permitir que las áreas de salud puedan prescribir medicamentos que anteriormente solo podían recetar médicos especialistas en grandes hospitales.
Sánchez enfatizó que «deseamos que el modelo de salud retorne a su esencia original. El 80 % de la resolución de nuestros pacientes debería realizarse en el primer nivel para que los hospitales se concentren en atender casos complejos».
Con una esperanza de vida de 81 años, los costarricenses enfrentan un panorama en el que la mortalidad por enfermedades transmisibles se sitúa en el 5 %. Sin embargo, el 55 % de la población adulta presenta al menos una enfermedad crónica. Las enfermedades cardiovasculares y la diabetes son las principales causas de atención en los centros de salud del país.
Alfonso Tenorio, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Costa Rica, expresó que el país es un modelo a seguir en la región por su sistema de salud. La nueva iniciativa para fortalecer la atención primaria será clave para enfrentar los retos de salud pública, como la alta prevalencia de hipertensión, diabetes y obesidad. «Estamos satisfechos porque este es un modelo que queremos compartir con el resto de la región de las Américas», concluyó Tenorio.













