La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Sanidad Melilla ha denunciado una agresión, tanto física como verbal, que sufrió un profesional del sector el 28 de febrero en la Unidad de Psiquiatría del Hospital Universitario de Melilla. Este sindicato ha expresado su rotunda repulsa ante el incidente y ha resaltado la imperiosa necesidad de adoptar medidas de seguridad efectivas para resguardar a los trabajadores de la salud.
Según la información proporcionada por CSIF, en el momento del ataque, la unidad de Psiquiatría carecía de un vigilante de seguridad. En ese momento, solo estaban presentes un enfermero, dos Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y un celador. Estas cuatro personas tuvieron que enfrentarse a la situación sin apoyo especializado en seguridad, lo que agravó el riesgo y la severidad del incidente.
El sindicato ha enfatizado que las agresiones hacia el personal sanitario no deben ser normalizadas ni consideradas como parte del ejercicio profesional. CSIF afirma que se trata de hechos inaceptables que atentan contra la integridad y la dignidad de quienes laboran diariamente en beneficio de la ciudadanía. Además, ha expresado su más firme apoyo al profesional agredido, subrayando la importancia de proteger la seguridad y la dignidad de todos los trabajadores del sector.
A pesar de que la unidad de Psiquiatría cuenta con cámaras de seguridad, CSIF ha señalado que estas no reemplazan la necesidad de contar con un personal de vigilancia. A su vez, el sindicato ha indicado que la unidad no dispone de un botón antipánico que permita alertar rápidamente en situaciones de peligro. Según CSIF, la instalación de este sistema es crucial para asegurar una reacción inmediata y proteger a los trabajadores de posibles agresiones, ya que las cámaras no permiten intervenir en el momento ni ofrecer asistencia urgente.
Además, el sindicato ha mencionado que este incidente no es un hecho aislado. Recientemente, se registró otra agresión con amenazas de muerte a un profesional en el Centro de Salud Zona Norte. CSIF destaca que la repetición de estos incidentes pone de manifiesto la gravedad de la situación y la necesidad de implementar medidas contundentes para salvaguardar a todo el personal que trabaja en los centros de salud de Melilla.
Ante estos acontecimientos, CSIF exige a la Gerencia del Área Sanitaria la adopción urgente de medidas que garanticen la seguridad de los trabajadores. Entre las acciones solicitadas, se encuentra la instalación inmediata de botones antipánico en todas las unidades con mayor riesgo y el refuerzo del personal de seguridad, especialmente en aquellos servicios donde la vulnerabilidad de los profesionales es más elevada.
El sindicato reafirma su compromiso en la defensa de la seguridad y dignidad del personal sanitario, recordando que la protección de quienes cuidan la salud de la población debe ser una prioridad. CSIF advierte que, sin las medidas adecuadas, los profesionales seguirán enfrentándose a situaciones de riesgo innecesarias y potencialmente peligrosas.
En este contexto, la organización sindical recalca que los centros sanitarios deben contar con los recursos necesarios y protocolos claros que aseguren la protección de los empleados en todo momento. La falta de vigilancia, la ausencia de botones de alarma y la exposición a agresiones verbales y físicas representan riesgos que requieren una respuesta inmediata por parte de la administración sanitaria.
CSIF concluye su comunicado reiterando su rechazo absoluto a las agresiones y amenazas contra los profesionales de la salud, insistiendo en que es fundamental reforzar la seguridad en los centros sanitarios y proteger a quienes se dedican cada día al cuidado de los pacientes en Melilla.













