Pymar, la empresa que agrupa a pequeños y medianos astilleros en reconversión, ha presentado un proyecto para reparar y conservar las naves que posee en los antiguos astilleros de Naval Gijón, especialmente centrándose en la fachada que da a la calle Mariano Pola.
El plan responde al mandato del Ayuntamiento de Gijón que exige mantener estas instalaciones en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato público. El informe, enviado recientemente al servicio de Disciplina Urbanística municipal, detalla que las actuaciones comenzarán en cuanto se reciba la aprobación oficial.
Las obras se enfocarán en un tramo de aproximadamente 40 metros de la fachada frente al Hotel La Polar, reconocida por sus paredes desconchadas en azul añil y ventanas circulares. Esta fachada cuenta con protección urbanística, lo que implica que las intervenciones respetarán su configuración y valor patrimonial. Se realizarán trabajos de impermeabilización exterior para evitar filtraciones de humedad que afectan a vigas y pilares, además de consolidar elementos constructivos susceptibles de desprendimiento.
Junto a esta fachada, otro edificio administrativo, de menor valor arquitectónico y sin protección, también será objeto de reparaciones. Aunque se mantendrá para preservar la continuidad del muro perimetral, se consolidarán revestimientos, ventanas y alfeizares, y se tapiarán huecos para impedir accesos y evitar riesgos en la vía pública.
Las labores no se limitarán a las fachadas. En la parcela, que supera los 20.000 metros cuadrados, se están realizando desbroces para eliminar vegetación espontánea, maleza y restos orgánicos tanto en las áreas próximas a la dársena naval como en los patios interiores del complejo.
Respecto a otras naves protegidas dentro del conjunto, el informe encargado por Pymar señala que presentan problemas de carbonatación en elementos de hormigón y filtraciones derivadas del deterioro de las cubiertas. También se detectan afecciones en cerchas y pórticos de madera causadas por la humedad y la salinidad del entorno. No obstante, se indica que estos edificios, construidos en 1944, podrían alcanzar una vida útil de cien años sin necesidad de reparaciones urgentes.
El documento apunta que la prolongación de esta vida útil dependerá de futuras intervenciones vinculadas al desarrollo del Plan Especial Naval Azul, que contempla la recuperación de estos inmuebles para nuevos usos productivos y equipamientos bajo la figura de «edificio singular». Por ello, en esta fase no se prevén actuaciones urgentes en las naves alejadas de la vía pública.
En definitiva, Pymar avanza en la recuperación y conservación de un patrimonio industrial clave para Gijón, con especial atención a la seguridad y mantenimiento de la imagen urbana en una zona emblemática de la ciudad.














