Las vitaminas son fundamentales para el correcto funcionamiento de los órganos, tejidos y sistemas de nuestro cuerpo. Además, desempeñan un papel crucial en procesos vitales como la función cerebral, la coagulación sanguínea y la conversión de nutrientes. Para profundizar en este tema, consultamos a Sonia Clavería, médica de familia del Departamento Técnico de noVadiet, quien nos explica cuáles son las vitaminas más importantes para el organismo.
Vitamina D
Esta vitamina es única ya que el cuerpo puede sintetizarla mediante la exposición a la luz solar. Su función es esencial en la absorción de calcio y fósforo, lo que la convierte en un elemento clave para la salud ósea y dental. También interviene en la función muscular y en el fortalecimiento del sistema inmunitario, contribuyendo a un estado de ánimo positivo. La deficiencia de vitamina D es más común de lo que se podría pensar, especialmente en lugares con escasa luz solar o en personas que pasan mucho tiempo en interiores. Para mantener niveles adecuados, se recomienda una exposición moderada al sol de entre 15 y 20 minutos diarios, aunque también se puede obtener de alimentos como el salmón, sardinas, atún, hígado, huevos y lácteos fortificados.
Vitamina C
Conocida por su acción antioxidante, la vitamina C es fundamental para proteger al organismo del daño de los radicales libres. Refuerza el sistema inmunológico y participa en la producción de colágeno, una proteína crucial para la piel, vasos sanguíneos y articulaciones. Además, mejora la absorción del hierro, siendo especialmente beneficiosa para quienes siguen dietas vegetarianas o tienen tendencia a la anemia. Al no poder ser almacenada por el cuerpo, es recomendable incluirla diariamente a través de una dieta rica en frutas y verduras frescas, como naranjas, limones, kiwis, fresas, pimientos rojos y brócoli.
Vitamina B12
Esta vitamina es esencial para la producción de glóbulos rojos, la síntesis del ADN y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Sin ella, el cuerpo no puede generar energía de manera efectiva ni mantener adecuadamente la actividad celular. La falta de vitamina B12 puede llevar a anemia, debilidad, hormigueo en las extremidades, pérdida de memoria y dificultad para concentrarse. Dado que se encuentra principalmente en alimentos de origen animal como carne, pescado, marisco, huevos y productos lácteos, las personas vegetarianas y veganas deben considerar el uso de suplementos adecuados.
Vitamina E
Considerada uno de los antioxidantes más potentes, la vitamina E protege las membranas celulares del daño oxidativo, contribuyendo a la salud de la piel y fortaleciendo el sistema inmunológico. Su función trasciende lo estético, ya que también protege el sistema cardiovascular y los tejidos del desgaste natural que trae el tiempo. Las personas con dificultades para absorber grasas pueden experimentar carencias de esta vitamina, que se encuentra en aceites de oliva y de girasol, frutos secos, semillas, aguacates y algunos vegetales de hoja verde.
Vitamina A
Esta vitamina es clave para la función celular, la salud visual, el cuidado de la piel y las mucosas, y juega un rol fundamental en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a combatir infecciones. Se puede obtener el retinol de alimentos de origen animal como hígado, mantequilla, queso y yema de huevo, mientras que los carotenoides se encuentran en frutas y verduras de colores intensos, como zanahorias, calabaza, melón y espinacas. El organismo convierte estos carotenoides en vitamina A según sus necesidades.
Vitamina K
Esta vitamina es esencial para la coagulación sanguínea normal y participa en el metabolismo del calcio. También contribuye a la salud ósea al facilitar la fijación del calcio en el esqueleto. Se puede encontrar en verduras de hoja verde como acelgas, espinacas y brócoli, así como en aceites vegetales y algunos alimentos fermentados, como el queso.












