La Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV) ha iniciado su congreso anual en Madrid, que se llevará a cabo hasta el sábado. Durante estas jornadas, se presentarán los avances más recientes en diagnóstico y tratamiento de patologías retinianas, centrándose en la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), que afecta a más de 800.000 personas en España y es la principal causa de ceguera en la población mayor, según el doctor Luis Arias Barquet, vicepresidente de la sociedad.
El doctor Arias explica que, en el ámbito de las enfermedades retinianas, la DMAE se posiciona como la más prevalente. Con el aumento de la esperanza de vida, se espera que la incidencia de esta enfermedad siga en aumento, haciendo esencial el desarrollo de tratamientos que permitan mejorar y estabilizar la visión de los pacientes.
En cuanto a los nuevos fármacos, se ha avanzado significativamente en su eficacia. Estos tratamientos permiten un mejor control de la visión, especialmente en la variante exudativa o húmeda de la DMAE, la cual es más agresiva. Además, la duración de los tratamientos se ha incrementado, lo que supone una ventaja tanto para los pacientes como para el sistema sanitario, ya que se administran mediante inyecciones intraoculares directas.
El doctor Arias también menciona que estos fármacos ya están disponibles en la mayoría de los hospitales públicos, lo que refleja la calidad del sistema sanitario en España. Entre las innovaciones más esperadas se encuentran las terapias génicas, que permitirían a las células de la retina producir el fármaco de forma autónoma, aunque todavía se encuentran en fase de investigación.
Otra patología relevante en el campo de la retina es el edema macular diabético, que también se beneficiará de los nuevos tratamientos que se presentarán en este congreso. Además, se abordarán los avances en el diagnóstico y tratamiento quirúrgico del desprendimiento de retina.
La aplicación de la inteligencia artificial en oftalmología está revolucionando la especialidad. Con un número limitado de especialistas en España, la IA permite optimizar los diagnósticos. Por ejemplo, en la detección de la retinopatía diabética, un sistema de inteligencia artificial puede evaluar las imágenes de fondo de ojo con alta precisión, liberando a los médicos para que se concentren en casos más complejos.
Sin embargo, el doctor Arias también advierte sobre la saturación en el área de oftalmología y la necesidad de formar más especialistas. La demanda de expertos en esta disciplina es alta, y aunque la formación puede llevar más de diez años, es fundamental optimizar el trabajo de los profesionales existentes para reducir las listas de espera y mejorar la atención a los pacientes.













