La Consejería de Salud de Madrid ha solicitado la identificación de nueve navarros que viajaron en un crucero donde se declaró un brote de hantavirus que ha causado tres muertes. Sin embargo, estos pasajeros niegan cualquier contacto con el virus y aseguran encontrarse en sus domicilios, localizables y sin síntomas.
Uno de los afectados, Juan Videgall, único guipuzcoano entre el grupo de nueve personas de la entidad Buceo Navarra, explicó a EL PERIÓDICO que el viaje en el MV Hondius se realizó del 20 al 30 de abril, con destino a la Antártida. En ese crucero, viajaban unas 180 personas con diferentes motivos: buceo, snorkel o excursiones para observar fauna marina.
Videgall subrayó que ellos desembarcaron en Ushuaia el 30 de abril, antes de que otro grupo abordara el barco. Ese segundo grupo incluía a una pareja neerlandesa procedente de Chile y Argentina, quienes fallecieron a bordo y se consideran el posible origen del brote. «Nosotros no tuvimos contacto en ningún momento con ese paciente cero», afirmó Videgall, quien además detalló que tras regresar a Madrid, incluso realizó otro viaje a la India sin presentar síntomas.
El revuelo comenzó cuando estos navarros aparecieron en las noticias y comenzaron a compartir información y bromas en su grupo de WhatsApp. Sin embargo, la preocupación persiste en las autoridades madrileñas. La consejera de Salud, Fátima Matute, pidió formalmente a la ministra de Sanidad, Mónica García, que se identifique a todos los pasajeros de aquel viaje tras detectar que el grupo navarro también había viajado en el MV Hondius, aunque en fechas diferentes.
Por su parte, el Gobierno negó en rueda de prensa que estos navarros formaran parte del viaje donde se declaró el foco de infección. Mientras tanto, el MV Hondius se aproxima a las Islas Canarias para desembarcar a los pasajeros restantes en el puerto de Granadilla, Tenerife.
Desde el interior del buque, españoles como el ornitólogo gallego Ricardo Hevia han reportado en redes sociales que la situación está bajo control, sin confinamientos ni síntomas visibles entre los pasajeros. No obstante, en tierra la tensión es palpable: los trabajadores del puerto han protestado contra la llegada del barco y el presidente canario, Fernando Clavijo, ha criticado la falta de información y la imposición de la decisión desde el Gobierno central.













