La compañía de tecnología médica GE HealthCare organizó un encuentro en su sede de Madrid con especialistas para discutir sobre la teragnosis, una estrategia avanzada en Medicina Nuclear. Este enfoque destaca la importancia de la dosimetría para lograr tratamientos contra el cáncer que sean más precisos y seguros.
Según la radiofísica Irene Torres, miembro del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Politécnico y Universitario La Fe de Valencia, la dosimetría debe ser un elemento clave en la terapia, y no debe confundirse con la radioprotección, ya que su propósito es analizar la dosis que reciben tanto los tumores como los órganos en riesgo para optimizar la efectividad y seguridad del tratamiento.
En conmemoración del Día Mundial de la Teragnosis, celebrado el 31 de marzo, Torres subrayó que el análisis de la dosis de radiofármaco es una tarea compleja que ha carecido de suficientes estudios que respalden la evidencia científica. Sin embargo, la situación está mejorando gracias a un aumento en la investigación que proporciona datos sobre las dosis adecuadas para los tumores, enfatizando la necesidad de integrar la dosimetría en la práctica clínica.
El doctor Luis Martínez Dhier, jefe asociado del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, coincidió en la importancia de seleccionar a los pacientes de manera más efectiva. Sugirió que se deben usar «marcadores de respuesta» para identificar a aquellos que responderán bien a los tratamientos. También destacó la relevancia de la sostenibilidad en la teragnosis, que actualmente representa un desafío para el sistema de salud.
El director de Oncología y Teragnosis de GE HealthCare, Sergio Calvo, abogó por una dosimetría personalizada y por la colaboración para ampliar esta estrategia. Resaltó el potencial de la compañía en áreas digitales e inteligencia artificial, mencionando el desarrollo de modelos predictivos que guiarán las terapias.
El doctor Juan Carlos Alonso Farto, del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, comentó sobre un «embudo en la innovación europea», mencionando problemas de suministro debido a la dependencia de fuentes externas, como la producción de reactores nucleares. Propuso la construcción de ciclotrones en los hospitales como una solución a este cuello de botella.
Alonso Farto también mencionó que la teragnosis está creciendo a un ritmo del 15 por ciento anual, aunque la mayor parte de los tratamientos se realiza en Estados Unidos, y que el futuro se vislumbra en Asia. Afirmó que su aplicación es notable en casos de cáncer de próstata, tumores neuroendocrinos y cáncer de tiroides, y que existen posibilidades de aplicación en fases tempranas de Alzheimer.
Durante el evento, el doctor Rafael Díaz Expósito, jefe del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Politécnico y Universitario La Fe, destacó el gran volumen de trabajo asociado a la teragnosis. David Izquierdo García, profesor adjunto de Radiología en la Universidad de Harvard, añadió que se han logrado avances significativos que antes parecían improbables. Pablo García-Polo, Regional Research Manager de GE HealthCare, enfatizó que la aceleración en este campo presenta tanto oportunidades como retos.
Por último, el CEO de GE HealthCare Iberia, Luis Campo, reiteró que la Medicina Nuclear es un área fundamental y estratégica, y expresó que existen grandes expectativas sobre la teragnosis debido a sus capacidades terapéuticas futuras.













