La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamado este martes a los gobiernos para que aceleren la adopción de nuevas pruebas diagnósticas de tuberculosis. Estas incluyen test moleculares rápidos y hisopados linguales, con el fin de ampliar el acceso al diagnóstico y avanzar hacia la erradicación de esta enfermedad.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que «estas herramientas pueden cambiar las reglas del juego: acercan un diagnóstico ágil y preciso, salvan vidas, cortan la cadena de contagios y reducen costes». Este anuncio coincide con el Día Mundial de la Tuberculosis.
Además de la tuberculosis, las nuevas tecnologías permiten identificar otras infecciones como el VIH, la varicela y el VPH. Esto promueve diagnósticos más centrados en el paciente, equitativos y alineados con un enfoque integral hacia las patologías emergentes y circulantes.
La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales, causando más de 3.300 muertes diarias y más de 29.000 nuevas infecciones, a pesar de ser prevenible y tratable. Desde el año 2000, las acciones globales han evitado alrededor de 83 millones de muertes. Sin embargo, la OMS advierte que los recortes en la financiación sanitaria a nivel mundial amenazan los avances logrados.
En España, se ha registrado un aumento del 8,3% en los casos de tuberculosis, con 4.270 contagios autóctonos en 2024. Este incremento se observa especialmente entre hombres y personas nacidas fuera del país, así como en menores y extranjeros. Por ello, el Ministerio de Sanidad ha actualizado su plan para 2026-2030, con el objetivo de reforzar la prevención y la coordinación en la lucha por la eliminación de la tuberculosis.
Para cerrar la brecha en el diagnóstico, la OMS propone ampliar soluciones ya validadas, como las pruebas de orina en el punto de atención para personas con VIH y tests de baja o moderada complejidad que se puedan aplicar cerca del paciente, tanto a personas con VIH como a aquellas sin la infección, en todos los niveles asistenciales.
La erradicación de la tuberculosis requiere una inversión sostenida en investigación e innovación. Actualmente, la financiación global destinada a la I+D en tuberculosis está muy por debajo de lo necesario, que se estima en unos 5.000 millones de dólares.
La OMS también resalta la importancia de la colaboración con socios para acelerar el desarrollo científico, mediante iniciativas como el Consejo Acelerador de la Vacuna contra la Tuberculosis, que busca impulsar la creación de nuevas vacunas y garantizar su acceso equitativo, coordinando esfuerzos entre gobiernos, investigadores, financiadores e industria.
«Invertir contra la tuberculosis es una decisión estratégica, política y económica: por cada dólar destinado, se generan hasta 43 dólares en beneficios para la salud y la economía», recordó Tereza Kasaeva, directora del Departamento de VIH, Tuberculosis, Hepatitis e Infecciones de Transmisión Sexual de la OMS. La organización reclama un liderazgo firme, inversión sostenida y la rápida implementación de sus recomendaciones e innovaciones para salvar más vidas y proteger a la población.













