La jefa de servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, Andrea Azcárate, ha recomendado adoptar una dieta sencilla para facilitar la vuelta a la normalidad tras los excesos navideños. En una reciente entrevista, Azcárate explicó que este proceso debe realizarse de forma progresiva y sin restricciones extremas, priorizando siempre una alimentación saludable.
“Recuperar la regularidad y optar por digestiones sencillas permite estabilizar el aparato digestivo sin generar un efecto rebote”, afirmó la endocrinóloga. Los expertos de Sanitas sugieren varias pautas, como optar por cocciones suaves de verduras, caldos o cremas, así como incluir alimentos probióticos como yogures o kéfir. Mantener una adecuada hidratación también es clave para equilibrar la microbiota intestinal.
Impacto de los excesos en la salud digestiva
Tras semanas de celebraciones, donde el consumo de alimentos y bebidas se incrementa, es común experimentar síntomas como reflujo, pesadez abdominal, gases o distensión. Azcárate señala que la microbiota, que juega un papel crucial en el mantenimiento de la mucosa intestinal y el equilibrio del sistema inmunitario, se ve afectada directamente por estos excesos. “Cuando hay cambios en la alimentación, la composición de la microbiota se altera, aumentando la sensibilidad del aparato digestivo y la posibilidad de molestias”, aclaró.
La nutricionista de Blua de Sanitas, Nuria Cañas, enfatizó la importancia de observar la evolución de los síntomas, ya que tras periodos de comidas más grasosas y mayor consumo de alcohol, es habitual que se intensifiquen la hinchazón y la dispepsia. Este impacto es aún más relevante en personas con antecedentes de reflujo, gastritis o síndrome de intestino irritable.
Recomendaciones para una recuperación efectiva
Para facilitar el retorno a la normalidad, es fundamental recuperar los horarios de las comidas con un margen digestivo adecuado. Esto implica adelantar la cena y evitar acostarse inmediatamente después de comer, lo que puede reducir el reflujo y mejorar la calidad del descanso. De este modo, la tolerancia digestiva tiende a mejorar al día siguiente.
En caso de que los síntomas persistan y haya dolor abdominal intenso, sangre en las heces, o se presenten fiebre, vómitos o pérdida de peso inexplicable, Azcárate aconseja acudir a un especialista. “Si los síntomas se mantienen y afectan a la vida diaria, resulta fundamental consultar con un médico”, concluyó.
Entre los alimentos que se deben evitar se encuentran los fritos, salsas y platos muy especiados, mientras que se recomienda consumir legumbres, verduras ricas en fibra y frutas, ya que contribuyen a mantener un ecosistema intestinal equilibrado sin necesidad de suplementos artificiales. Además, es crucial beber suficiente agua, especialmente si se experimenta estreñimiento, ya que esto facilita el tránsito intestinal. Caminar después de las comidas también es beneficioso, ya que estimula la motilidad intestinal y reduce la sensación de hinchazón.













