Sento Segarra, farmacéutico y divulgador en salud, ha planteado una alternativa natural al uso habitual de ibuprofeno para el alivio del dolor. En numerosas ocasiones, las personas recurren a este medicamento para tratar dolores de cabeza, sobrecargas musculares o inflamaciones articulares sin cuestionarse su uso. Sin embargo, Segarra sugiere que la curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, podría ofrecer un alivio comparable en ciertos casos.
El experto explica que el ibuprofeno actúa bloqueando una de las vías principales que envían señales químicas del dolor, lo cual explica tanto su eficacia como sus posibles efectos adversos, especialmente a nivel gástrico y renal cuando se usa de forma prolongada. Segarra enfatiza que no se trata de demonizar el medicamento, sino de comprender su funcionamiento y saber cuándo es apropiado utilizarlo.
En este contexto, destaca los resultados de un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego que incluyó a 367 pacientes con artrosis. Este estudio comparó un extracto de cúrcuma con ibuprofeno y mostró que 100 miligramos del preparado lograron una reducción del dolor similar a la del medicamento. A diferencia del ibuprofeno, que se enfoca en bloquear una vía específica relacionada con la inflamación, la curcumina parece actuar en múltiples procesos que intervienen en la respuesta inflamatoria. Esta acción más amplia podría permitir no solo aliviar el síntoma, sino también modular parte del proceso que lo origina.
No obstante, es importante señalar que la curcumina tiene una absorción limitada si se consume por sí sola. Por ello, es común combinarla con piperina, un componente de la pimienta negra que mejora su biodisponibilidad. Sin esta combinación, gran parte del compuesto activo no se asimila adecuadamente en el organismo.
Además de la cúrcuma, Segarra menciona otros ingredientes con potencial antiinflamatorio, como el aceite de oliva virgen extra, que es rico en compuestos fenólicos, el jengibre, los ácidos grasos omega 3 y la boswellia. Todos estos componentes cuentan con estudios que respaldan sus beneficios en ciertos contextos, aunque es fundamental considerar que su eficacia depende de la situación clínica y los hábitos de vida de cada persona.
Es importante recordar que ningún suplemento puede sustituir una valoración médica. El dolor persistente requiere un diagnóstico y seguimiento profesional, y tanto los antiinflamatorios convencionales como los extractos vegetales pueden presentar contraindicaciones o interacciones.












