Los infartos representan uno de los principales desafíos en salud pública. Aunque a menudo se presentan de manera inesperada, el cardiólogo José Abellán ha señalado que, en ciertas circunstancias, es posible anticiparse a ellos.
En una reciente intervención, Abellán aclaró que, aunque «en muchos casos» la prevención es difícil, hay personas que experimentan síntomas comunes semanas o meses antes de un episodio cardíaco. Entre estos signos, destacó el cansancio generalizado, un síntoma que, aunque frecuente en la vida cotidiana, se convierte en un indicador de riesgo, especialmente en mujeres.
Otro signo de alerta es el dolor en el pecho, que no aparece de manera repentina, sino que se manifiesta durante el ejercicio. Esto sugiere que existe una obstrucción en las arterias cardíacas, aunque no sea total. Este dolor, conocido como angina de pecho, se presenta cuando el corazón no puede responder adecuadamente a un esfuerzo físico.
Además, Abellán mencionó un síntoma menos conocido: el dolor de estómago que no se había experimentado previamente. Este malestar podría ser indicativo de problemas en el corazón.
Según la Clínica Universidad de Navarra, el infarto de miocardio es la principal causa de muerte tanto en hombres como en mujeres a nivel mundial. Aunque suelen ser sorpresivos, es crucial saber que se pueden prevenir mediante hábitos saludables que cuiden la salud cardiovascular.
El cardiólogo detalló que «en los infartos de corazón, el músculo no enferma; lo que enferma son las arterias que lo rodean». Subrayó que los problemas en la nutrición y oxigenación del corazón son los principales causantes de un infarto. En este contexto, el tabaco se presenta como un «gran agresor», ya que las arterias del corazón son especialmente vulnerables a sus efectos tóxicos.
Abellán enfatizó que no se trata solo de genética o herencia, sino que son los hábitos diarios los que determinan la salud. «Un buen estilo de vida disminuye considerablemente el riesgo de infarto y enfermedades cardíacas», afirmó con firmeza.
La alimentación también desempeña un papel crucial en la salud del corazón. Consumir alimentos ultraprocesados y con alto contenido de azúcares y grasas incrementa el riesgo de eventos cardiovasculares. En este sentido, el cardiólogo Aurelio Rojas ha compartido su consejo sobre un alimento que puede mejorar significativamente la salud cardiovascular: las nueces. Este fruto seco, según Rojas, ayuda a reducir el colesterol malo, rejuvenece el corazón y disminuye la inflamación, que es un factor común en muchas enfermedades no transmisibles del siglo XXI.
Un estudio respaldado por Rojas indica que aquellos que incorporan 30 gramos de nueces a su dieta diaria pueden reducir su riesgo de infarto en un 30%. Este pequeño cambio en la alimentación puede tener un impacto significativo en la calidad de vida, ayudando a mejorar la salud del corazón y del cerebro, a contrarrestar el estrés y a promover un mejor descanso.













