El Gobierno español está en el proceso de establecer una normativa que prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años en todo el país. Esta nueva regulación, según lo informado por el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, también se aplicará a los jóvenes de 16 y 17 años cuando estas bebidas contengan más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
Bustinduy justificó esta medida, que ha sido objeto de debate durante casi dos años entre diferentes ministerios, citando los daños que el consumo habitual de estas bebidas puede causar a la salud de los menores. Las bebidas energéticas suelen contener altas dosis de azúcares y estimulantes como la cafeína y la taurina, y, en ocasiones, ingredientes adicionales como el ginseng o el ginkgo. También se ha señalado que otros grupos en riesgo son las mujeres embarazadas y las madres lactantes.
El consumo regular de estas bebidas puede llevar a alteraciones del sueño y problemas psicológicos y cardiovasculares. Según un barómetro de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), la medida cuenta con un amplio apoyo ciudadano, con un 90% de los encuestados a favor de la prohibición de venta a menores de 16 años, y más de la mitad de los adultos también apoyando la restricción para menores de 18 años.
Además, el 88% de los jóvenes de entre 18 y 35 años está a favor de limitar la venta de estas bebidas a los adolescentes. Esta prohibición se sumaría a la ya existente que impide la venta de bebidas energéticas en centros escolares, impulsada por Bustinduy el año pasado y formalizada con la aprobación del real decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles.
El auge en el consumo de bebidas energéticas en España es notable, con un aumento del 40% en la última década. Según datos, uno de cada cuatro ciudadanos consume estas bebidas al menos dos veces por semana, y muchos de ellos las combinan con alcohol, lo que puede intensificar los efectos del alcohol al enmascarar sus síntomas.
Los estudios indican que siete de cada diez latas de bebidas energéticas se consumen por jóvenes, con un 43% de adolescentes de 14 a 18 años utilizándolas con frecuencia y un 15% mezclando estas bebidas con alcohol. Preocupa también el consumo entre niños de 3 a 10 años.
La futura prohibición se basa en un informe de 2021 del comité científico de la Aesan, que advirtió sobre los riesgos del consumo excesivo de cafeína y otros estimulantes presentes en estas bebidas. La propuesta del Gobierno se alinea con las restricciones ya adoptadas en otros países europeos como Alemania, Noruega y Polonia, y busca extender una normativa que ya se aplica en Galicia y que está en vías de aprobación en Asturias.
Paralelamente, el departamento de Consumo también anunciará regulaciones para limitar la publicidad de alimentos no saludables dirigida a los menores, un área que requiere atención dada la alta ingesta de productos ultraprocesados por parte de la infancia en España.













