El chef vasco Erlantz Gorostiza, quien ha hecho de Tenerife su hogar durante más de quince años, ha presentado su nuevo proyecto gastronómico, Amalur, en el hotel Taoro de Puerto de la Cruz. Esta propuesta se suma a Lava, otro de sus espacios creativos, donde el fuego es el elemento principal. En Amalur, por su parte, los protagonistas son la tierra, el agua y el aire, reflejando una conexión profunda con la naturaleza.
El nombre Amalur, que significa «madre tierra», encapsula la esencia de este bistró, que ofrece una carta más amplia y flexible en comparación con el menú degustación de Lava. Gorostiza ha invertido tres años en el desarrollo de estos conceptos, cuidando cada detalle, tanto en la presentación de los platos como en el diseño de los espacios.
Entre las delicias que se pueden degustar en Amalur, se encuentran aperitivos como el pan brioche a la brasa con mantequilla cítrica y un plato de croquetas que incluyen una de carne fiesta y otra de calabaza asada con queso ahumado. Uno de los platos más destacados es el carabinero de La Santa (Lanzarote) a la brasa, que ha recibido excelentes críticas por su sabor.
Además, Gorostiza ha ideado opciones para compartir, destacando un steak tartar y un innovador plato de tomate, cuyos sabores compiten entre sí por el título de mejor plato. Sin embargo, la gran sorpresa de la cena fueron los torreznos crujientes, acompañados de papa bonita revolcona. Según el chef, la elaboración de estos torreznos requiere una semana, pero el resultado es un plato ligero y elegante, que combina la tradición gastronómica con técnicas modernas.
La experiencia culinaria se complementa con una lubina curada y cocinada a la brasa, presentada de forma espectacular ante el comensal. Este plato se sirve con papas arrugadas, tomates cherry al ajillo y mojos, ofreciendo un viaje de sabores del mar. Gorostiza también ha recuperado el solomillo Wellington a la canaria, un clásico del Taoro que incluye mojo rojo en su interior, acompañado de papas fritas y pimientos del padrón.
Los postres son otro de los atractivos de Amalur. Se presentan en un carro espectacular, donde el equipo de sala presenta las opciones dulces, creando un verdadero espectáculo. Los comensales pueden elegir entre un tradicional babá y un soufflé de chocolate, difícil de resistir.
La selección de vinos ha sido cuidadosamente elaborada, comenzando con un champagne Taittinger, seguido de un blanco Bimbache 2023 de El Hierro y un tinto Viña Sastre 2023 de Ribera del Duero. Para finalizar, se ofrece un Moscatel de vendimia tardía de la bodega Ochoa, que marida a la perfección con los platos servidos.
El trabajo del equipo de sala y de sumillería en Amalur es notable, mostrando una atención al detalle y un compromiso con las necesidades de los comensales que realza la experiencia gastronómica en este nuevo restaurante de Puerto de la Cruz.













