Em Sharif es el restaurante libanés que ha abierto sus puertas recientemente en la calle Alcalá, muy cerca del Ayuntamiento de Madrid, y ya se perfila como un punto de encuentro ideal para quienes buscan una experiencia culinaria diferente y un ambiente cosmopolita.
Recomendado por un familiar, visité este local donde la cocina libanesa se presenta con autenticidad y refinamiento. La chef Yasmina Hayek, formada en Francia, aporta a Em Sharif un aire de sofisticación sin renunciar a las raíces culturales. La cocina refleja la complejidad y el mimo que requiere cada plato, desde un tabulé con perejil perfectamente lavado y cortado, hasta un baba ganoush que consigue ese sabor ahumado característico sin necesidad de parrilla.
El local no solo destaca por su oferta gastronómica, sino también por su ambiente: un crisol de exiliados y amantes del Líbano, que refleja la elegancia de quienes han tenido que dejar su país para huir de conflictos como los asociados a Hizbulá. Curiosamente, los comensales parecían todos muy atractivos, incluyendo parejas conocidas como la de Nieves Álvarez, lo que añade un punto de interés social al lugar.
Durante la cena, probamos vino libanés y cerveza local, acompañados de pan con zaatar y otro con queso, cebolleta, guindilla y carne, un sándwich sencillo pero sabroso que recuerda a otras propuestas de la ciudad sin pretensiones exageradas. El tabulé resultó fresco y bien equilibrado, mientras que el hummus con carne, cebolleta y piñones destacó por su textura y sabor.
Como plato principal compartimos kefta, brochetas de ternera picada servidas con salsa de yogur, perejil y menta, ligeras y muy sabrosas. El camarero, atento y amable, nos recomendó probar el kharouf, un jarrete de cordero cocinado a baja temperatura que resultó meloso y perfectamente ejecutado.
Para el postre, pedimos una barra de chocolate con sésamo y tahini, ideal para acompañar la sobremesa con bebida, aunque nos trajeron por error un ashta w ghazleh, un helado con goma arábiga y algodón de azúcar libanés, que sorprende por su contundencia y originalidad, evocando los sabores de Las mil y una noches.
El coste aproximado fue de 40 euros por persona, una tarifa ajustada para la calidad y el ambiente que ofrece Em Sharif. Sin duda, un lugar para quienes buscan una cocina diferente y un entorno cosmopolita en pleno centro de Madrid. No sería extraño que personajes como Arcadi se animen a visitarlo, recordando aquel tópico que pinta al Líbano como la Suiza de Oriente Medio.













