Christophe Ruggia, director francés, ha visto aumentada su pena en apelación tras ser condenado por agresiones sexuales a la actriz Adèle Haenel cuando ésta era menor de edad. La sentencia, dictada en abril de 2026, impone cinco años de prisión, de los cuales el cineasta deberá cumplir dos, pudiendo hacerlo en arresto domiciliario.
La condena representa un incremento respecto a la primera sentencia emitida en febrero de 2025, que establecía cuatro años de cárcel, con dos exentos de cumplimiento. Sin embargo, la pena es inferior a la solicitada por la Fiscalía, que reclamó tres años de prisión efectiva bajo arresto domiciliario para Ruggia, quien actualmente tiene 61 años y ha negado consistentemente los hechos desde que se presentó la denuncia en 2019. Aún puede recurrir ante el Tribunal Supremo.
Los abusos ocurrieron entre 2002 y 2004, cuando Haenel tenía entre 12 y 14 años y participaba en el rodaje de Les diables, película dirigida por Ruggia. El cineasta la convenció para que acudiera a su domicilio los sábados con el pretexto de mejorar su técnica actoral. Fue en ese entorno donde, según la denunciante, se produjeron las agresiones.
Este caso se ha convertido en un símbolo del movimiento #MeToo en el cine francés y ha abierto la puerta a otras denuncias significativas, como la que afectó a Gérard Depardieu. El veterano actor fue condenado en mayo de 2025 a 18 meses de prisión, pena que no deberá cumplir, por agresiones a dos trabajadoras durante un rodaje en 2021; fue la primera condena contra un actor con múltiples acusaciones en su contra.
Por su parte, Haenel dejó de actuar tras hacer pública su denuncia contra Ruggia, acumulando una filmografía con 34 títulos entre cine y televisión. Además, en 2020 mostró su firme postura contra la impunidad en el sector cuando abandonó la gala de entrega de los premios César en protesta por el reconocimiento otorgado a Roman Polanski, también acusado de abusos sexuales a menores.














