El exasesor ministerial Koldo García negó este jueves ante el Tribunal Supremo haber percibido una suma mensual de 10.000 euros por parte del empresario Víctor de Aldama, quien es señalado como uno de los presuntos intermediarios en la trama relacionada con la compra de mascarillas. Además, rechazó categóricamente haber recibido regalos vinculados a esta relación.
Durante la sesión judicial, García se defendió de las acusaciones que apuntan a supuestas ventajas económicas y obsequios que habrían sido entregados por Aldama en el contexto de la investigación. Su declaración se produce en un momento clave del proceso que investiga irregularidades en la adquisición de material sanitario, un asunto que ha generado gran atención pública y política en España.
Víctor de Aldama, empresario implicado en la trama, ha sido señalado como un posible conseguidor, lo que ha añadido presión a las declaraciones de quienes estuvieron cerca de las operaciones cuestionadas. El Tribunal Supremo, encargado de juzgar este caso, sigue recopilando testimonios para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
El contexto de esta causa se enmarca en una serie de pesquisas sobre contratos y compras públicas realizados durante la pandemia, donde se han detectado presuntas irregularidades que afectan a figuras políticas y empresariales. La negativa de Koldo García a aceptar las acusaciones busca desmarcarlo de cualquier implicación directa en estas supuestas prácticas.
Este episodio refuerza la importancia de la transparencia y la vigilancia en la gestión pública, especialmente en situaciones de emergencia, y pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las instituciones judiciales para garantizar la justicia y la rendición de cuentas.

























