Elon Musk ha decidido dejar de lado el concepto de robotaxi exclusivo y se está enfocando en desarrollar un nuevo todocamino asequible, conocido como «mini SUV». Este cambio de estrategia busca reactivar las ventas de Tesla en un momento en que la compañía enfrenta desafíos significativos en el mercado global.
La idea del vehículo autónomo se ha visto obstaculizada por problemas legales, lo que ha llevado a Tesla a optar por un enfoque más pragmático. Según información filtrada por ArenaEV, el nuevo SUV mantendrá el volante y los pedales tradicionales, lo que representa una solución comercial más viable mientras se aclaran las normativas sobre conducción autónoma.
Este modelo no reciclará el chasis del Model Y, sino que se construirá sobre una plataforma completamente nueva. Las especificaciones apuntan a un vehículo de 4.280 milímetros de longitud y un peso de alrededor de 1.500 kilos, lo que lo convierte en una opción más lógica frente a los grandes SUV que dominan actualmente el mercado.
La estrategia de Tesla para reducir el precio final del vehículo incluye la utilización de un único motor trasero y una batería de menor capacidad, lo que permitirá mantener un margen de beneficio. Además, la producción se trasladará íntegramente a China, donde la infraestructura industrial es considerablemente más barata.
Este movimiento no es casual. Tesla ha perdido terreno frente a BYD, que logró superar en ventas a la compañía estadounidense en el último año, vendiendo 600.000 vehículos más. Esta situación ha generado una presión considerable para que Tesla busque aumentar su volumen de ventas rápidamente.
En Europa, la situación es igualmente preocupante, con una caída del 28% en sus matriculaciones, lo que resalta la necesidad de un vehículo más accesible. El nuevo proyecto no solo busca reactivar las ventas, sino también mantener la actividad en las fábricas, evitando depender únicamente del lanzamiento del Cybercab.
El cambio de enfoque de Musk es notable, ya que había dejado de lado el concepto de un coche más económico para concentrarse en el robotaxi. Ahora, se planea ofrecer tanto una versión manual como una autónoma, reconociendo la realidad de que los gobiernos probablemente retrasarán la legalización de la conducción sin conductor durante varios años más.
A pesar de la filtración, es importante mantener un escepticismo saludable, ya que los empleados de Tesla han indicado que el proyecto se encuentra aún en etapas tempranas, y no se espera ningún lanzamiento antes de 2026. Sin datos específicos sobre la autonomía o el precio, queda esperar más información sobre el desarrollo de este nuevo modelo.














