Los últimos datos económicos de China indican que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se ha desacelerado al 1% durante el mes de marzo, cifra que se encuentra por debajo de la proyección de los analistas, quienes esperaban un crecimiento del 1,2%. Esta caída también mejora ligeramente el aumento del 1,3% registrado en febrero, según ha confirmado la Oficina Nacional de Estadística.
Además, el IPC subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y energía, creció un 1,1% en marzo en comparación con el año anterior. En un giro positivo, el Índice de Precios al Productor (IPP) mostró un aumento del 0,5% interanual, marcando la primera mejora en más de tres años. Este incremento pone fin a una racha deflacionaria que no se había visto desde septiembre de 2022.
Durante el primer trimestre del año, el IPP había experimentado una caída del 0,6% interanual, lo que hacía aún más relevante esta reciente mejora. Los analistas observan estos indicadores como señales de un posible cambio en la tendencia económica de China, un país que ha estado lidiando con desafíos significativos en su crecimiento económico.














