La riqueza financiera neta de las familias españolas ha marcado un nuevo hito al finalizar 2025, alcanzando un total de 2,645 billones de euros, lo que representa un aumento del 11% respecto al año anterior. Esta cifra, según las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas recientemente por el Banco de España, equivale al 156,8% del PIB del país, superando el promedio del 149,1% registrado desde 2022.
Durante el último año, los activos financieros de los hogares, que incluyen efectivo, acciones, depósitos y otros valores, experimentaron un crecimiento de 292.100 millones de euros, alcanzando un total de 3,436 billones de euros. Este aumento representa un 9,3% más en comparación con diciembre de 2024 y se traduce en un 203,7% del PIB, frente al 196,8% del año anterior.
El notable incremento de la riqueza neta en 2025 se atribuye principalmente a la revalorización de activos, en especial las participaciones en capital y fondos de inversión, según el informe del Banco de España. A pesar de que las participaciones de capital y los fondos de inversión han mostrado ligeros incrementos, el efectivo y los depósitos han visto una tendencia a la baja, con su representación en el total de activos financieros alcanzando un mínimo histórico de los últimos treinta años al cierre de 2025.
En cuanto a la composición de los activos, las participaciones en el capital y los fondos de inversión, que constituyen un 32,3% del total, se encuentran cerca de sus máximos históricos. Por su parte, la deuda de los hogares ha aumentado un 3,88%, llegando a 723.000 millones de euros. Aun así, en relación al PIB, esta deuda se ha reducido al 42,8%, marcando el nivel más bajo desde finales de 1999.
En el ámbito empresarial, la deuda consolidada ha crecido un 0,76%, alcanzando 1,056 billones de euros en 2025. Sin embargo, en términos de PIB, la deuda empresarial ha disminuido al 62,6%, un mínimo no visto desde el tercer trimestre de 2001. Al cierre de 2025, las operaciones financieras consolidadas de los activos totales de las empresas se mantuvieron en el 4,1% del PIB, mientras que los hogares incrementaron su porcentaje al 5,6%, superior al 3,4% que se observó en promedio desde 2022.














