El doctor Aurelio Rojas, especialista en cardiología, ha lanzado una seria advertencia sobre la conexión entre la higiene bucal y la salud cardiovascular. Según sus declaraciones, la falta de cuidado dental puede llevar a infecciones en el corazón, como la endocarditis, una enfermedad grave que implica una acumulación de bacterias.
La boca alberga diversas bacterias, algunas de las cuales son beneficiosas, mientras que otras pueden ser perjudiciales. Una higiene inadecuada puede causar problemas en las encías, caries y, en última instancia, afectar a órganos vitales como el corazón. Un estudio presentado en 2018 durante las Sesiones Científicas Anuales de la Asociación Americana del Corazón en Chicago, reveló que cepillarse los dientes durante al menos dos minutos, dos veces al día, se relaciona con un menor riesgo de infarto, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. Este comportamiento reduce el riesgo en más de un 30% en comparación con aquellos que se cepillan con menos frecuencia.
Rojas subraya la importancia de recordar que las encías están conectadas con los vasos sanguíneos. Esto significa que una infección bucal puede permitir que las bacterias accedan al torrente sanguíneo y se propaguen a otras partes del cuerpo, incluyendo el corazón. En los casos más extremos, esto puede derivar en endocarditis, una infección seria que puede tener consecuencias fatales si no se diagnostica y trata a tiempo.
A pesar de que esta enfermedad no es común, el doctor Rojas advierte que su incidencia es de 10 de cada 100.000 personas al año. Relata un caso real de un joven de 30 años que, tras sufrir un dolor intenso en una muela, desarrolló una infección que terminó afectando su corazón, resultando en síntomas severos como fiebre y dificultad para respirar.
La buena noticia es que estos riesgos pueden evitarse con hábitos simples. Rojas enfatiza que el cepillado regular y las visitas al dentista, al menos cada seis meses, son fundamentales. Las recomendaciones incluyen cepillarse los dientes adecuadamente, usar hilo dental y asistir a revisiones periódicas. Para quienes ya padecen problemas cardíacos, puede ser necesario tomar precauciones adicionales, como consultar con un médico para determinar si se requiere profilaxis antibiótica antes de las visitas al dentista.













