Un reciente estudio realizado por Ecologistas en Acción revela que la gran mayoría de las estaciones de medición de la calidad del aire en las principales ciudades de España están mal ubicadas. De hecho, tres de cada cuatro medidores urbanos no cumplen con los criterios establecidos por la Unión Europea, que entrarán en vigor en 2024. Este informe ha analizado la ubicación de las estaciones de medición en 25 grandes ciudades, incluyendo las 17 metrópolis con más de 250.000 habitantes.
Los nuevos estándares, que se implementarán en breve en España, tienen como objetivo garantizar que las mediciones reflejen de manera precisa los riesgos para la salud de los ciudadanos, enfocándose en los puntos críticos de tráfico y las áreas más vulnerables a la contaminación, como colegios y hospitales. Sin embargo, muchas ciudades han reubicado sus estaciones para evitar sanciones, alejándolas de los focos de contaminación.
El estudio destaca que solo seis de las 25 ciudades analizadas cumplen con los nuevos criterios de la UE, siendo estas Gijón, Palma, Pamplona, Sevilla, Valencia y Zaragoza. No obstante, se señala que incluso en estas ciudades es necesario revisar la ubicación de otras estaciones de medición para asegurar que al menos la mitad se encuentren en puntos críticos.
De las restantes ciudades, 19 presentan algún grado de incumplimiento. En particular, Barcelona, Bilbao, Elche, Granada, Santander y Valladolid tienen estaciones de tráfico situadas lejos de las áreas con las mayores concentraciones de contaminación. Además, otras tres ciudades, Badajoz, Guadalajara y Logroño, carecen de estaciones de tráfico adecuadas, ubicando sus únicas estaciones en lugares poco representativos.
El informe concluye que la mayoría de las estaciones analizadas no cumplen con su función de representar adecuadamente la exposición de la población a la contaminación atmosférica. Por ello, Ecologistas en Acción insta al Gobierno a establecer un plazo de un año para que se revisen las ubicaciones de estas estaciones en todas las aglomeraciones, asegurando que al menos una esté situada en un punto crítico de contaminación.













