La llegada de la primavera de 2024 promete ser desafiante para los alérgicos al polen en España. Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), se prevé una temporada intensa debido a las lluvias persistentes del invierno, que han creado un ambiente propicio para la polinización.
Entre 7 y 8 millones de españoles sufren de rinoconjuntivitis alérgica, y el presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la SEAIC, Juan José Zapata, ha indicado que las gramineas serán las principales responsable de muchos de los síntomas que experimentarán los afectados.
Sin embargo, no son las únicas plantas que contribuirán a la alta carga de polen. La incidencia de otros tipos de polen varía según la región. Por ejemplo, las cupresáceas, como los cipreses, afectarán notablemente a áreas como Granada y el eje entre Lérida y Córdoba. En ciudades como Barcelona y Madrid, el plátano de sombra causará picos importantes de polen, mientras que en el sur, el olivo tendrá concentraciones elevadas en provincias como Jaén y Córdoba.
Las previsiones del Comité se basan en un análisis de variables meteorológicas, que incluyen temperatura, precipitaciones y humedad, proporcionadas por la Agencia Estatal de Meteorología. Este análisis ayuda a prever cómo se comportará la primavera en diferentes áreas geográficas. «El mapa de gramineas no es extrapolable a todos los polenes, pero nos sirve como modelo matemático para saber cómo el clima modula las polinizaciones», afirmó Zapata.
Los expertos anticipan que, con temperaturas cálidas sostenidas, habrá una explosión generalizada de polen de todas las especies de plantas. En particular, se espera que en regiones como Murcia y Almería, se produzca una simultaneidad de polen de olivo, gramineas y plantago, lo que generará un «coctel» que podría intensificar los síntomas.
En el centro de la península, se prevén niveles de polen de moderados a intensos, con valores más altos en Toledo y Madrid, donde las concentraciones podrían alcanzar cifras significativas. En el sur, Almería y Málaga experimentarán niveles más bajos, mientras que en el norte de España, se anticipan niveles leves de polen.
Ante estas proyecciones, Zapata recomienda a los alérgicos seguir los tratamientos indicados por sus médicos y adoptar medidas de control ambiental, como ventilar la casa en momentos específicos y evitar dejar las ventanas abiertas todo el día.
El aumento de los casos de alergias y la duración de la temporada de síntomas no son meras percepciones. Según el doctor Pedro Ojeda, alergólogo de la SEAIC, factores como el cambio climático y la contaminación están contribuyendo a esta tendencia. Este fenómeno se traduce en primaveras más largas y una mayor producción de polen por parte de las plantas.
Finalmente, la SEAIC subraya la importancia de aumentar el número de alergólogos en el Sistema Nacional de Salud para garantizar una atención adecuada a los pacientes, asegurando así un diagnóstico y tratamiento más personalizado y efectivo.













