La primera jornada de la nueva semana de huelga nacional de médicos ha puesto de manifiesto una vez más las diferencias en las cifras de seguimiento. Según los sindicatos, el 80% de los profesionales habría secundado los paros en atención hospitalaria, mientras que en atención primaria la cifra ascendería a más del 50%. Sin embargo, las comunidades autónomas informan de un seguimiento muy inferior, situándolo en torno al 10%.
Desde la Comunidad Valenciana, se ha reportado un 8,85% de seguimiento este lunes, lo que representa una disminución respecto al 10,4% registrado en febrero. En Andalucía, donde la huelga fue más seguida en el pasado, las cifras oficiales indican un 22% de apoyo por la mañana, aunque el Sindicato Médico de Sevilla eleva la cifra al 70%.
En Galicia, los datos ofrecidos por la Xunta muestran un 21,58% de seguimiento en atención hospitalaria y un 4,42% en atención primaria, sumando un total del 16,80% en ambos niveles asistenciales. Por su parte, en los centros sanitarios de Castilla y León, el paro ha tenido un seguimiento medio del 19%, resultando en la cancelación de numerosas intervenciones quirúrgicas y consultas programadas.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha instado a los sindicatos a «desescalar el conflicto», destacando que muchas de las reclamaciones ya están contempladas en la reforma del Estatuto Marco. García ha expresado su preocupación por la posibilidad de que la huelga persista debido a «motivaciones políticas» más que a las necesidades reales de los profesionales sanitarios.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos ha señalado que el seguimiento de esta huelga es similar al de la anterior en febrero y ha lamentado los inconvenientes que pueda causar a los pacientes. A pesar de los servicios mínimos impuestos, que han sido superiores a los de festivos, los sindicatos afirman que esta huelga es el último recurso para buscar soluciones a una situación que afecta a la atención sanitaria en general.
El escenario actual revela un punto de no retorno en la relación entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos, en un contexto marcado por la falta de diálogo. La ministra ha afirmado que están dispuestos a seguir conversando, pero ha solicitado que se abran nuevas vías para resolver el conflicto de manera efectiva.













