El Hospital de La Janda, que forma parte del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y se encuentra en Vejer, ha fortalecido su atención a pacientes con alta complejidad funcional. Esta mejora se debe a la incorporación de un celador y un técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en las salas de fisioterapia del Servicio de Rehabilitación, que han llevado a cabo cerca de 3.500 sesiones de fisioterapia en el último año.
Según ha informado la Junta de Andalucía, esta reorganización ha permitido atender a 59 pacientes con gran discapacidad en el propio hospital, quienes anteriormente debían trasladarse al Hospital Universitario de Puerto Real para recibir tratamiento especializado en fisioterapia.
Durante este tiempo, se han realizado numerosas sesiones de fisioterapia para pacientes con condiciones neurológicas complejas, pediátricos y amputados, lo que ha facilitado una rehabilitación precoz e intensiva, alineada con las guías de práctica clínica.
La delegada territorial de la Consejería de Sanidad en Cádiz, Eva Pajares, quien visitó el hospital hace un año para evaluar el avance en la rehabilitación, ha destacado que la atención cercana al domicilio de los pacientes ha mejorado significativamente su acceso al tratamiento. Esto se traduce en una atención más temprana, que acelera la recuperación funcional, reduce las secuelas y ayuda a disminuir la discapacidad final.
Además, el refuerzo de la atención ha incluido la ampliación de las consultas médicas de Neurorrehabilitación en el Hospital de La Janda, permitiendo un enfoque integral para el tratamiento de pacientes neurológicos complejos. En estas consultas se abordan problemas como la debilidad muscular, trastornos del lenguaje (afasia) y dificultades en la deglución.
También se realizan exploraciones instrumentales, como la videoendoscopia de la deglución, y tratamientos específicos, que incluyen infiltraciones con toxina botulínica para tratar la espasticidad o la sialorrea. Pajares ha expresado su agradecimiento a María José Cano, gerente de los hospitales de La Janda y Puerto Real, y a Pilar Sánchez, jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación en ambos centros, por sus esfuerzos en mejorar la accesibilidad, seguridad en las sesiones, prontitud en el tratamiento y continuidad asistencial.
Estas iniciativas han evitado desplazamientos frecuentes y prolongados para los pacientes y sus familias, contribuyendo a una mayor equidad territorial al acercar la atención especializada a quienes presentan mayor vulnerabilidad funcional.













