La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta la mucosa del colon, provocando una inflamación que se inicia en el recto y puede extenderse de manera continua hasta afectar el ciego. Según el Dr. José Carlos Marín Gabriel, especialista en endoscopia del Hospital Universitario 12 de Octubre en Madrid, el origen de esta enfermedad es todavía desconocido, lo que la clasifica como idiopática, y su aparición es más frecuente en países desarrollados.
La colitis ulcerosa puede manifestarse a cualquier edad, aunque se observa un pico entre los 15 y 30 años y otro entre los 50 y 70 años. Se estima que entre un 5 y 15% de los pacientes tienen un familiar de primer grado que padece la misma enfermedad, lo que indica una predisposición genética, aunque no se trata de una enfermedad hereditaria en el sentido clásico.
Manifestaciones y síntomas de la colitis ulcerosa
El síntoma más característico que debe alertar a los pacientes es la diarrea con sangre, que puede ser persistente en algunos casos. Además, los pacientes suelen experimentar urgencia defecatoria, tenesmo (sensación de evacuación incompleta) y dolor abdominal tipo cólico. La colitis ulcerosa presenta un curso en brotes, alternando períodos de actividad con períodos de remisión, y aproximadamente la mitad de los pacientes mantendrán síntomas leves o estarán en remisión a los diez años.
Los síntomas no se limitan al intestino, ya que hasta un 40% de los pacientes pueden experimentar manifestaciones extraintestinales, como inflamación articular o problemas oculares, lo que resalta la naturaleza sistémica de la enfermedad. El Dr. Marín Gabriel enfatiza que el manejo de la colitis ulcerosa requiere un enfoque multidisciplinar, dada su complejidad.
Avances en el tratamiento
En los últimos años, el campo del tratamiento de la colitis ulcerosa ha evolucionado significativamente. La introducción de nuevos medicamentos ha ampliado las opciones terapéuticas, incluyendo inhibidores de JAK y tratamientos biológicos como el upadacitinib, que ha demostrado ser altamente efectivo. Las guías clínicas de la Sociedad Británica de Gastroenterología de 2025 destacan la importancia de tratar la enfermedad hacia un objetivo, buscando no solo la mejora sintomática, sino también la remisión histológica.
Además, la medición de la calprotectina fecal se ha consolidado como un marcador no invasivo clave para monitorizar la actividad de la enfermedad, permitiendo un control más efectivo sin necesidad de realizar colonoscopias repetidas.
A pesar de los avances, algunos pacientes pueden requerir intervención quirúrgica. Se estima que entre el 20 y 30% de los pacientes necesitarán cirugía en algún momento de su vida. Esta puede ser urgente en casos de colitis fulminante o complicaciones graves, pero también electiva en situaciones de enfermedad refractaria.
El Dr. Marín Gabriel concluye que, aunque la colitis ulcerosa es una enfermedad crónica, la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normal con un tratamiento adecuado. Es esencial que mantengan una comunicación constante con su equipo médico y no duden en consultar ante cualquier cambio en sus síntomas, ya que el diagnóstico precoz marca la diferencia en el manejo de la enfermedad.













