La búsqueda de aprobación altera nuestro bienestar emocional

La constante necesidad de aprobación afecta negativamente nuestra salud mental

La búsqueda incesante de la aprobación ajena puede tener un impacto profundo en nuestro bienestar emocional. Desde una edad temprana, aprendemos que ser auténticos puede no ser seguro, lo que a menudo nos lleva a sacrificar nuestra verdadera esencia en favor de la aceptación social. Según la psicóloga Ana León, la autenticidad puede verse comprometida como una forma de defensa ante el rechazo.

León, autora de «Habita tu piel», señala que, a lo largo de nuestras vidas, vamos adoptando «máscaras» para encajar en nuestro entorno. Esta adaptación, aunque no es necesariamente patológica, puede volverse perjudicial cuando estas máscaras se convierten en nuestro único modo de relacionarnos. «El problema surge cuando dejamos de ser flexibles y comenzamos a vivir desde el miedo a lo que otros esperan de nosotros», advierte.

En este sentido, la experticia de León nos invita a reflexionar sobre por qué sentimos esta necesidad de aprobación. Ella explica que nuestro sistema nervioso está intrínsecamente diseñado para buscar conexión y pertenencia, una herencia de tiempos en que la aceptación era vital para la supervivencia. Este impulso primitivo, según León, nos lleva a pensar que debemos agradar para ser queridos, lo que se traduce en una búsqueda constante de validación en la vida adulta.

La falta de autenticidad, sostiene, puede generar una profunda incoherencia interna. Esta desconexión entre lo que realmente somos y lo que mostramos al mundo puede provocar un desgaste emocional significativo. «No se trata de ser nuestra mejor versión, sino de encontrar la paz en nuestra propia piel», enfatiza la psicóloga.

León propone que, para ser más auténticos, es crucial atender a nuestro cuerpo y reconocer cuándo nos sentimos agotados o traicionamos nuestros propios valores. La autenticidad no debe ser una carga, sino un proceso que se cultiva a través de pequeños pasos en nuestra vida cotidiana.

Finalmente, la psicóloga aconseja que no debemos exigirnos ser auténticos en todo momento, ya que esto puede generar una presión innecesaria. La autenticidad, según ella, se desarrolla al cuestionar nuestras normas autoimpuestas y reconectar con nuestros deseos. «La autenticidad es vivir con una regulación más flexible, lo que, a su vez, beneficiará nuestro sistema nervioso», concluye.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

La Eurocámara impulsa la modernización de donantes de médula en España

Siguiente

Las temperaturas frías incrementan el riesgo de infarto, según estudio