José María Eiros, jefe de Microbiología del Hospital Río Hortega y director del Centro Nacional de la Gripe en Valladolid, ha asegurado que el brote de hantavirus detectado en el crucero de lujo MV Hondius no representa un peligro para la población en general. Hasta la fecha, las autoridades han confirmado ocho casos y tres fallecimientos relacionados con este virus en el barco, que salió de Argentina y transporta aproximadamente 150 pasajeros, entre ellos catorce españoles, uno de ellos natural de Burgos.
Eiros ha explicado que este brote se ha producido en un entorno muy particular, el de un crucero, y por ello considera poco adecuado extrapolar la situación a la ciudadanía en general. «Las condiciones que han provocado este brote son específicas del crucero, por lo que no es acertado trasladar esta alarma a la población común», ha subrayado.
En cuanto a la transmisión del hantavirus entre personas, el microbiólogo ha señalado que es un fenómeno poco habitual. Según la revisión de la literatura científica, existen casos aislados de contagio persona a persona, pero se trata de algo poco frecuente. Esta opinión coincide con la postura del Ministerio de Sanidad, que califica el contagio interpersonal como «muy poco probable», restringido a contactos muy cercanos con personas que presenten síntomas.
El hantavirus es un virus zoonótico que se transmite principalmente a través del contacto con excrementos y orina de roedores infectados. También es posible el contagio mediante la saliva, aunque es menos común, y en determinadas circunstancias se puede producir por vía respiratoria al entrar en espacios con alta concentración de partículas virales, según ha detallado Eiros.
En el caso concreto del crucero, se informó que la zona de aventuras donde estuvieron los pasajeros fallecidos es un área conocida por la presencia de ratas portadoras del virus. No se descarta que algunos contagios hayan ocurrido dentro del barco, ya sea por contacto con roedores o por transmisión estrecha entre personas infectadas y el personal médico a bordo.
Sobre los síntomas, el experto ha advertido que el inicio puede pasar desapercibido porque se asemeja a otras infecciones virales comunes, con fiebre, dolores musculares y malestar general. También existen casos asintomáticos, lo que complica el diagnóstico. Clasifican la enfermedad en dos grandes formas clínicas: la fiebre hemorrágica con daño renal, descrita inicialmente en Asia y Europa, y la afectación pulmonar, más habitual en América.
El periodo de incubación del hantavirus varía entre una y tres semanas, con un rango que puede extenderse hasta 45 días, de acuerdo con información del Ministerio de Sanidad. Actualmente no hay un tratamiento específico para esta infección. No obstante, Eiros destaca tres retos fundamentales en virología frente a este virus: mejorar la difusión y educación médica, desarrollar antivirales que frenen su replicación y avanzar en la prevención mediante vacunas y el uso de inmunoglobulinas o anticuerpos monoclonales.












