Un alarmante 85 por ciento de los españoles no tiene conocimiento de que los síntomas cardiovasculares pueden diferir entre hombres y mujeres, según revela la Encuesta Europea de Salud Cardiovascular, realizada por Daiichi Sankyo Europa. Esta cifra es notablemente superior al 65 por ciento de la media europea que también ignora esta variación.
El estudio abarcó la opinión de más de 8.500 ciudadanos de países como Austria, Bélgica, Alemania, Italia y Portugal, de los cuales 3.674 eran pacientes con condiciones preexistentes, y 4.906 pertenecían a la población general. A pesar de que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre las mujeres en España, el 74 por ciento de la población no es consciente de este hecho.
La encuesta también destaca que solo el 18 por ciento de los españoles considera el género como un factor de riesgo cardiovascular, un porcentaje que se asemeja al promedio europeo. A nivel continental, únicamente el 14 por ciento de los encuestados reconoce que condiciones como la diabetes gestacional, la preeclampsia y la menopausia precoz son factores de riesgo relacionados con la salud cardiovascular de las mujeres.
Además, el estudio revela diferencias significativas en la percepción del estrés como barrera para la salud cardiovascular entre géneros. Un 60 por ciento de las mujeres europeas considera que el estrés afecta su salud cardiovascular, en comparación con el 51 por ciento de los hombres. También se observa que los hombres son más propensos a recibir información sobre su riesgo cardiovascular, con un 36 por ciento de ellos informados, frente al 29 por ciento de las mujeres.
La jefa de Especialidades en Daiichi Sankyo España, Raquel Coca, ha indicado que existe una percepción errónea de que la enfermedad cardiovascular es un problema exclusivamente masculino, lo que puede llevar a subestimar el riesgo en mujeres y a retrasar la búsqueda de atención médica.
En cuanto a las fuentes de información sobre salud cardiovascular, un 71 por ciento de los españoles señala a su médico de Atención Primaria como su principal referente, siendo un 68 por ciento quienes lo consideran el más fiable, en contraste con otros recursos como la familia (7%) o las redes sociales (3%).
A nivel europeo, cerca del 55 por ciento de los pacientes cardiovasculares suelen esperar semanas para consultar a un médico tras la aparición de síntomas, lo que puede comprometer un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado. Entre las razones para este retraso se encuentran la falta de percepción de urgencia (38%) y la falta de tiempo (17%). Las mujeres, en particular, tardan más que los hombres en buscar atención, con casi el 40 por ciento de ellas esperando más de seis semanas.
Respecto a los obstáculos para mantener una buena salud cardiovascular, el 72 por ciento de los españoles menciona la falta de actividad física y una dieta inadecuada, mientras que un 53 por ciento identifica el estrés como un impedimento significativo. En comparación, el 43 por ciento de la media europea señala la falta de actividad física como un problema.
La encuesta también aborda el uso de herramientas digitales en el autocuidado de la salud cardiovascular, revelando que el 46 por ciento de los españoles considera útiles las aplicaciones y herramientas digitales, superando el 35 por ciento de la media europea.













