Javier Milei, presidente de Argentina, ha impulsado una política de recortes en el sistema sanitario que coincide con un preocupante aumento de enfermedades infecciosas en el país. Según datos oficiales del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, los casos de sífilis crecieron un 15% en el último año, y entre 2024 y 2025 se registró un incremento del 20,5% en los contagios en la población joven, especialmente entre los 15 y 39 años.
Este aumento de infecciones se produce en un contexto donde la distribución de pruebas rápidas para VIH se incrementó un 300% en Buenos Aires, aunque el gobierno nacional redujo los fondos destinados a las provincias, dificultando la respuesta sanitaria. La expansión del voto libertario, mayoritariamente entre jóvenes de 16 a 29 años, coincide con un descenso drástico en las coberturas de vacunación obligatoria desde 2022.
Reaparición de enfermedades erradicadas y crisis en vacunación
En los últimos años, Argentina ha visto el retorno del sarampión y un brote sostenido de coqueluche, enfermedades que se consideraban superadas. En 2024 se registraron 2.867 casos de enfermedades febriles exantemáticas, con 35 confirmados como sarampión, afectando principalmente a la provincia y ciudad de Buenos Aires, que concentran la mitad de la población nacional. La situación es similar en provincias como Santa Fe y Entre Ríos.
El aumento de coqueluche ha sido alarmante, con seis bebés fallecidos en 2024, cuatro de ellos sin vacunación. La pediatra neonatóloga Cecilia Criscione, secretaria de la Sociedad Argentina de Pediatría, lamentó el retroceso en la protección sanitaria. Las tasas de cobertura vacunal han caído abruptamente: la vacuna triple viral pasó de un 94,54% en 2022 a un 46,7% en 2024, mientras que la vacuna contra la viruela y el meningococo sufrieron descensos similares.
Influencias del discurso antivacunas en el Parlamento
El resurgimiento de enfermedades como la hepatitis A, con un aumento del 276% de casos en 2025, y la tuberculosis, que incrementó un 30%, se suman a la preocupación sanitaria. En este marco, legisladores libertarios promovieron una conferencia en el Congreso titulada «¿Qué tienen realmente las vacunas del Covid?», organizada por la diputada Marilú Quiroz, que presentó testimonios antivacunas que generaron controversia y alarma por la difusión de desinformación desde la esfera política.
El gobierno de Milei ha justificado los recortes con la falta de recursos, pero el vaciamiento del Estado en servicios públicos esenciales está impactando directamente en la salud de la población, especialmente en los grupos más vulnerables. La combinación de discursos negacionistas y la reducción de programas de vacunación amenaza con revertir décadas de avances en la salud pública argentina.
La crisis sanitaria actual refleja un país donde la libertad proclamada por el Ejecutivo se traduce en menos protección y mayor riesgo para miles de ciudadanos, en especial para los jóvenes que conforman la base de apoyo político de la administración. La salud pública enfrenta, así, uno de sus momentos más críticos en años recientes.












