La Consejería de Salud de Asturias ha presentado un innovador modelo de atención oncológica llamado Astur-CCC, que unifica todos los recursos del Servicio de Salud del Principado (Sespa) bajo estándares europeos. Este sistema busca garantizar la equidad en el acceso a tratamientos avanzados y establece plazos máximos obligatorios: un diagnóstico en menos de 30 días y el inicio del tratamiento en un máximo de 21 días.
La consejera de Salud, Concepción Saavedra, destacó que este proyecto no es simplemente un avance más, sino un cambio profundo que sitúa a Asturias en la vanguardia europea en la lucha contra el cáncer, la principal causa de muerte en la región. El objetivo es que en 2028 la comunidad consiga la certificación como «Comprehensive Cancer Centre» (EUCCC), un reconocimiento reservado a los centros oncológicos más punteros del continente.
Una de las principales características de Astur-CCC es que no implica la construcción de nuevos hospitales, sino la conexión eficiente de las infraestructuras existentes. Bajo este modelo, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) funcionará como nodo de alta complejidad, coordinando su actividad con los hospitales de Cabueñes y San Agustín, que actuarán como centros de referencia regionales.
Para asegurar una atención personalizada y multidisciplinar, el sistema creará 17 comités autónomos, uno por cada tipo de tumor. Estos comités se reunirán de forma telemática, integrando especialistas en oncología, cirugía y medicina de familia que analizarán cada caso considerando las características individuales y las mejores opciones terapéuticas disponibles en Asturias.
El modelo también incorpora un Comité Molecular Regional que facilitará el acceso a la medicina de precisión y a ensayos clínicos, democratizando así opciones avanzadas para todos los pacientes. Además, incluye servicios integrales como psicooncología, cuidados paliativos y asesoramiento genético, poniendo énfasis en la atención global al paciente y su entorno.
Por primera vez, la voz de los pacientes y supervivientes formará parte de la gobernanza a través de un Consejo de Participación, con el fin de que la experiencia del usuario impulse la mejora continua de la red. Con esta iniciativa, Asturias aspira a que ningún asturiano se enfrente solo al cáncer y que se reduzcan las desigualdades territoriales en el acceso a tratamientos innovadores y de calidad.













