La tradición del Chipa Apo se ha reactivado en Paraguay, un evento que reúne a familias y vecinos para dar la bienvenida a la Semana Santa. Esta costumbre, que se centra en la elaboración de la popular chipa, refleja la rica historia y cultura del país suramericano.
El pasado martes, decenas de personas se congregaron en un emblemático barrio de la capital para celebrar esta antigua práctica, que se traduce del guaraní como «hacer chipa». La chipa, un panecillo de origen guaraní, se elabora con almidón de yuca, harina de maíz, grasa de cerdo, jugo de naranja y queso, y se consume especialmente durante la Semana Santa. En esta época, las familias se reúnen para preparar numerosos chipas que servirán como base para una alimentación sin carnes durante la festividad religiosa.
Clemente Cáceres, promotor cultural de la Municipalidad de Asunción, destacó que «la chipa es el pan nuestro de cada día, que sacia, puede reemplazar a cualquier tipo de comida porque este es un pan nutritivo que tiene grasa, queso, leche y huevo». Su equipo elaboró cientos de chipas para los residentes del barrio Doctor Ricardo Brugada, conocido popularmente como La Chacarita, lugar de nacimiento del célebre músico José Agustín Flores.
En el mirador Punta Karapá, un tatakua (horno comunal de barro), alimentado a leña, se utilizó para cocer chipas mestizas, de las cuales existen más de 100 variedades, según apuntó Cáceres. La chipa moderna incluye ingredientes como huevos y grasa de cerdo, que no formaban parte de la receta original de los pueblos guaraníes que habitaban el territorio que hoy es Paraguay, así como partes de Argentina y Brasil.
Cáceres también mencionó que este panecillo es un claro ejemplo del mestizaje entre las culturas española y guaraní. «Paraguay es uno de los pocos países donde, apenas 10 años después de la llegada de los españoles, ya se había producido un mestizaje significativo», relató. En este contexto, enfatizó que los sacerdotes franciscanos y dominicos que llegaron a Asunción jugaron un papel fundamental en este proceso, impulsando la celebración del Chipa Apo y enseñando a los guaraníes la importancia de preparar abundante comida debido a la restricción de carnes durante la Semana Santa.
El 11 de febrero, el Gobierno paraguayo inició los trámites para postular a la chipa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. Esta decisión fue tomada durante una reunión del Comité Nacional de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que preside la Secretaría Nacional de Cultura, y busca inscribir a la chipa en los inventarios culturales del país.













