En Asturias, donde la primavera ya se ha dejado sentir y retirado, aún se busca el calor de los platos contundentes para las comidas. Una opción perfecta es un guiso que combine sepia con langostinos y patatas, una propuesta que invita a saborear cucharadas calientes y reconfortantes.
Para elaborar este plato, es fundamental preparar primero un caldo con las cabezas de los langostinos. Tras pelar estos mariscos, se reservan sus cuerpos y se utilizan las cabezas para obtener un fumet. Este se consigue haciendo un sofrito con cebolla y puerro, que se cuece en agua. Cuando comienza a hervir, se rompen las cabezas de langostino para liberar todo su sabor.
Mientras el caldo se cocina, se prepara otro sofrito con cebolla, puerro y cebolleta picados finamente y un poco de aceite en una sartén. Luego, la sepia, previamente limpia y sin piel, se corta en trozos medianos y se añade a la sartén para que se dore junto con las verduras. Para potenciar el aroma, se flambea con un chorrito de ron.
Cuando la sepia empieza a ablandarse, se incorpora el caldo poco a poco y se suman las patatas peladas y chascadas. El guiso se deja cocer hasta que las patatas estén tiernas, un proceso que puede durar alrededor de veinte minutos dependiendo del tamaño. Finalmente, se sazona con sal, pimienta y unas hojas de laurel para completar el sabor.
Este plato refleja la riqueza de la cocina asturiana, que combina productos del mar con ingredientes sencillos y técnicas tradicionales para ofrecer preparaciones llenas de sabor y textura. Además, es una muestra de cómo aprovechar al máximo los ingredientes disponibles, extrayendo sabores intensos de los langostinos y la sepia, y acompañándolos con patatas que aportan cuerpo y consistencia al guiso.
La receta es ideal para quienes buscan una comida que aporte calor y energía, especialmente en momentos en que el clima todavía invita a platos calientes y reconfortantes. Además, su elaboración, aunque requiere algo de tiempo, es sencilla y accesible, perfecta para quienes disfrutan de cocinar en casa sin complicaciones excesivas.













