Caviar Riofrío, la firma granadina que produce el primer caviar con certificación ecológica del mundo, se ha unido a la pastelería artesanal Gio & Sam para crear una versión única de la tarta de queso, pensada para el próximo Día de la Madre. Esta colaboración exclusiva y limitada eleva el postre más popular con un ingrediente insólito: caviar andaluz.
La propuesta parte de la receta clásica de tarta de queso, habitual en restaurantes, para transformarla en una experiencia gastronómica superior. La textura cremosa y casi irresistible de la tarta de Gio & Sam se integra con el frescor ácido del yuzu, un cítrico japonés que aporta notas de mandarina y pomelo. Este contraste crea el escenario ideal para que el caviar despliegue su sabor marino, añadiendo profundidad y elegancia al conjunto.
El secreto de esta creación no radica solo en colocar el caviar como cobertura, sino en incorporar la sal de caviar de Riofrío en la base de galleta y en la masa del queso. Este proceso actúa como un potenciador de sabores, equilibrando la grasa láctea con un umami que prolonga el postgusto y convierte cada bocado en una experiencia adictiva.
Para culminar esta delicatessen, la tarta se acompaña de una lata de Caviar Riofrío Original Naccarii, recomendándose añadir las perlas negras justo antes de servir. Así se preserva su frescura y su sutil aroma a avellana, que contrasta con la temperatura y textura del pastel. Este caviar, fruto de 18 años de crianza del esturión, representa un lujo condensado en un solo bocado.
La creación está disponible en dos formatos: uno para celebraciones íntimas, que incluye la tarta y una lata de 15 gramos de caviar (45 euros), y otro familiar, bajo encargo, que incorpora una lata de 100 gramos para compartir. Las reservas en Madrid se pueden realizar hasta el 15 de mayo.
Esta alianza entre una casa tradicional granadina y un obrador madrileño situado en la calle Espoz y Mina, en el centro de Madrid, pone en valor la calidad y el origen local de sus ingredientes, además de innovar en un postre que se ha convertido en un clásico contemporáneo. La combinación de tradición, sostenibilidad y sofisticación convierte esta tarta en un regalo exclusivo para paladares exigentes.













