El tradicional Concert de Setmana Santa, que se celebra desde hace 17 años en la Catedral a beneficio de Projecte Home Balears, ha reunido a Doña Sofía, junto a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y a sus nietas, Victoria Federica de Marichalar e Irene Urdangarin. Este año, el evento ha estado dedicado a Irene de Grecia, hermana de la reina emérita, quien falleció en enero a los 83 años. La Messa da Requiem de Giuseppe Verdi fue interpretada en su honor.
Doña Sofía llegó puntualmente a las 20:30 horas, a un evento que durante años compartió con su hermana. El año anterior no pudieron asistir juntas debido a la delicada salud de la conocida como «tía Pecu», quien siempre mostró un gran amor por la música y ofreció recitales de música clásica en su juventud.
La reina emérita y su familia fueron recibidas en la puerta principal de la Catedral por importantes figuras como Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados, y Marga Prohens, presidenta del Govern. Alrededor de medio centenar de personas se congregaron en los exteriores para saludar a Doña Sofía, aclamándola con gritos de «bravo» antes de que tomara asiento en la primera fila, entre Tomeu Català, fundador de Projecte Home, y Francina Armengol, en un evento que atrajo a más de 1.700 asistentes.
En su discurso de bienvenida, Jesús Mullor, actual presidente de Projecte Home Balears, expresó su agradecimiento, destacando la importancia de la presencia de la reina como un refuerzo a la causa de la organización: «Sois un ejemplo de sensibilidad y apoyo al que más lo necesita». Mullor también subrayó el compromiso de la entidad, que lleva 40 años acompañando a familias en momentos difíciles.
Christine Schedukat, presidenta del Rotary Club Ramon Llull, recordó a Irene de Grecia, afirmando que era «una persona muy querida que nos ha acompañado tantos años y que hoy ya no está». Además, expresó su deseo de que «terminen las guerras y que haya paz».
La Messa de Requiem, compuesta por Verdi en 1874 en memoria del escritor Alessandro Manzoni, es considerada una obra clave del repertorio coral, aclamada por su fuerza emocional. Fue interpretada por la Orquestra Simfònica de les Illes Balears, bajo la dirección de Pablo Mielgo, y la Coral de la Universitat de les Illes Balears, dirigida por Núria Cunillera Salas. Las voces solistas incluyeron a la soprano Mira Alkohovik, la mezzosoprano Silvia Tro Santafé, el tenor mallorquín Antoni Lliteres y el bajo menorquin Simón Orfila. Según el experto Julian Budden, el Requiem de Verdi es considerado «la cumbre de la música litúrgica del siglo XIX».














