La Cofradía de Jesús Nazareno de Benavente se encuentra en la fase final de los preparativos para la procesión del próximo viernes. Este Lunes Santo es un día clave, marcado por los últimos ajustes en las imágenes y andas que participarán en este tradicional encuentro.
Desde el pasado viernes, la Dolorosa ha estado lista, situada sobre sus andas junto a la puerta sur de la iglesia de Santa María. Por otro lado, la imagen de Jesús Nazareno, que se encontraba en su capilla, ha sido trasladada sobre una base con ruedas para facilitar su movimiento hacia la mesa procesional.
Bajo la atenta supervisión de Nines Pernía, quien ha sido camarera de la imagen durante más de dos décadas, se han ido completando cada uno de los pasos necesarios para asegurar que todo esté en orden. Su labor es minuciosa y constante, enfocándose en mantener la presentación adecuada de la talla y en garantizar que se respete su imagen, incluso durante la exposición pública.
Los pasos realizados incluyen la colocación de la talla en la mesa, la disposición de la cruz y los faroles, así como la verificación del correcto funcionamiento del sistema luminoso. Detalles como la disposición de las faldillas también han sido cuidadosamente atendidos, asegurando que cada aspecto esté perfectamente alineado para la solemnidad del evento.
Con la llegada del viernes, la comunidad de Benavente se prepara para un encuentro que no solo es un acto religioso, sino también una expresión de devoción y tradición que une a los vecinos en torno a sus creencias y costumbres.














