El Ayuntamiento de Oviedo se encuentra en un proceso decisivo para conseguir la Capital Europea de la Cultura en 2031. Este objetivo se enmarca dentro del Plan Estratégico de Cultura de Oviedo (PECO), que tiene como meta transformar la vida cultural de la ciudad hasta 2035. La primera acción de este plan será la apertura de una línea de ayudas de 200.000 euros destinada a financiar proyectos artísticos, tal y como anunció Rodolfo Sánchez, director general del plan, durante un encuentro en la plaza de Trascorrales.
Sánchez manifestó con firmeza: «Si conseguimos la capitalidad, esta ciudad va a cambiar radicalmente en diez años». Durante el encuentro, que reunió a varios representantes del sector cultural asturiano, destacó la importancia de mejorar el «bid-book», el documento que presentará la candidatura ante los expertos europeos, quienes emitirán su veredicto en diciembre.
El director del plan hizo hincapié en que el proyecto debe ser convincente para que los evaluadores reconozcan el valor de la propuesta ovetense. La visita del panel está prevista para finales de octubre o principios de noviembre. «Nos han hecho sugerencias, que entiendo con cariño, ya que esperan que Oviedo aporte más», comentó, refiriéndose a la necesidad de concretar la propuesta y mejorar la gobernanza.
Por su parte, Marta Fernández Silverio, comisaria de Juventud del equipo, subrayó que la capitalidad no debe ser vista como una campaña turística, sino como una oportunidad para fortalecer el tejido cultural de la ciudad. «Es el momento de demostrar que Asturias se conecta con Europa», afirmó.
El equipo responsable de la candidatura tiene un plazo de tres meses para finalizar la redacción del «bid-book», que debe incluir mejoras sugeridas por los expertos. La codirectora del plan, Paula Mota, enfatizó que esta fase será «muy dura y compleja», pero confía en que si se acredita adecuadamente el trabajo realizado, la candidatura será exitosa.
Entre las propuestas más destacadas se encuentra la transformación de la antigua fábrica de armas de La Vega en un contenedor cultural que albergue diversas manifestaciones artísticas. «La misión es convertir La Vega en un espacio de paz, diálogo y cultura», concluyó Zoe López, también codirectora del equipo.














