El próximo martes, 17 de marzo, la Concatedral de Vigo será el escenario del pregón de la Semana Santa olívica, a cargo del obispo de Ourense, Monseñor Leonardo Lemos Montanet. Este evento se llevará a cabo con la participación del Coro de Voces Graves de Vigo y el Ensemble Vocal Ángel Barja, quienes aportarán un toque de solemnidad al acto.
Antes de su intervención en Vigo, Lemos comparte reflexiones sobre la vitalidad de la Iglesia en Ourense y la notable resistencia de su Seminario, que se mantiene autónomo a pesar de las agrupaciones de otras diócesis. Desde su llegada a la ciudad de As Burgas en 2011, ha promovido una visión de la comunidad cristiana como una familia abierta. Nacido en Ferrolterra, pero ourensano de adopción, Lemos es doctor en Filosofía por la Universidad de Roma y actualmente preside la Comisión Episcopal de Liturgia.
En respuesta a la pregunta sobre el secreto del funcionamiento autónomo del Seminario de Ourense, el obispo señala que actualmente cuentan con 24 seminaristas y que en mayo se ordenarán tres nuevos sacerdotes. «En Ourense siempre ha habido una vocación de cuidado del Seminario», afirma. Lemos describe a Ourense como un lugar con un «microclima especial» que favorece el surgimiento de vocaciones.
El prelado también menciona que el microclima atrae a seminaristas de diferentes lugares, incluyendo a algunos de América Latina. «He tenido como secretario al hijo de una lucense casada con un asturiano que nació en Cuba. Tras ser médico, se ordenó sacerdote el año pasado», añade.
El obispo destaca la importancia de entender la Iglesia no solo como una institución, sino como una familia de hijos de Dios, una idea que proviene del Vaticano II. «A veces se presenta la Iglesia solo como una institución, pero todos, tanto los más cercanos como los que están más lejos, formamos parte de una familia», explica.
Respecto a su invitación para ser el pregonero en Vigo, Lemos menciona que fue un ofrecimiento del obispo de Tui-Vigo, un buen amigo. «Voy a cantar la belleza de la Semana Santa en Vigo», dice, enfatizando la importancia cultural y espiritual de esta celebración.
Sobre la vigencia de la Semana Santa, Lemos observa que muchos la consideran como un periodo de vacaciones, aunque, al mismo tiempo, se mantienen fuertes tradiciones procesionales en lugares como Viveiro y Zamora. En Ourense, menciona que las tradiciones son menos visibles, salvo en Carballiño y Ribadavia, pero tiene fe en que la Semana Santa de Vigo tiene potencial.
Finalmente, Lemos se refiere al popular Via Crucis de A Guía, que se celebra en Viernes Santo, y menciona que la Semana Santa en Vigo también se prolonga en agosto con el Santo Cristo de la Victoria. «Es una figura claramente de Semana Santa, no se procesiona otro tipo de Cristo», concluye.














