La mascletà aérea celebrada el Día de la Madre destacó por una convocatoria masiva que superó incluso a los tradicionales espectáculos pirotécnicos nocturnos previos a las Fallas. Miles de personas se congregaron para disfrutar de esta exhibición, que tuvo lugar con las últimas luces del día y en sábado, lo que facilitó una afluencia notablemente superior a la habitual.
La cantidad de público fue comparable a la que suele congregar una mascletà de la primera semana de Fallas, y muy superior a la que atraen las mascletaes de otras grandes fiestas locales como las de la Virgen, Corpus o el 9 d»Octubre, que no consiguen reunir a tantos asistentes.
El evento, organizado bajo el contrato aplazado con Pirotecnia Zaragozana, se caracterizó por un disparo principalmente aéreo, sin las clásicas ristras de masclets en tierra. Esta modalidad simplificó los protocolos de seguridad y la logística, lo que abre la puerta a la posibilidad de repetir un evento similar con cierta periodicidad, aunque aún queda mucho pirotecnia por celebrar este año en las fiestas locales y en el congreso especializado.
El espectáculo comenzó con una fase contenida que gradualmente fue evolucionando hacia un final prolongado y espectacular, con humos rosas que marcaron el inicio y un cierre multicolor. No obstante, las condiciones meteorológicas, con humedad y ausencia de viento, limitaron la visibilidad y la claridad en el cielo, lo que impidió un mejor efecto visual.
El disparo contó con la presencia destacada de la fallera mayor infantil y su corte de honor, acompañadas por sus madres, quienes previamente recibieron un homenaje en el Salón de Cristal por parte de la alcaldesa María José Catalá, que asistió junto a su hija. Además, en esta ocasión la autorización oficial fue otorgada por Marta Mercader y su madre, María Roig.
La entrada de las falleras, la autorización del disparo y la vista aérea congregaron también a medio centenar de personas agraciadas con la lotería municipal, quienes vivieron de cerca la experiencia y las emociones que genera esta tradición valenciana.













