Joaquín Pixán, tenor originario de Cangas de Narcea y apasionado de la poesía, vuelve a unir fuerzas con el poeta Antonio Gamoneda para rendir homenaje a Federico García Lorca a través de un nuevo espectáculo musical. La propuesta, titulada La escondida luz viene a la música, se estrenará este jueves, Día del Libro, en el Teatro Filarmónica de Oviedo, y próximamente se prevé su presentación en Sevilla.
Este proyecto surge de la afinidad que ambos artistas sienten por Lorca y recoge poemas de diferentes obras del poeta granadino, como Poema del cante jondo, Diván del Tamarit o Doña Rosita la soltera. Joaquín Pixán ha puesto música a estos textos con un enfoque lírico que incorpora elementos del flamenco y la música andaluza, siempre desde el respeto y la admiración hacia las raíces culturales que representan.
Pixán, que mantiene conversaciones con la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía para llevar el espectáculo a Sevilla, tiene un vínculo personal y profesional con la capital andaluza, donde reside parte de su familia y donde ha estrenado otras producciones artísticas.
Colaboración entre Pixán y Gamoneda
Desde 2011, Joaquín Pixán y Antonio Gamoneda han desarrollado tres proyectos conjuntos. La primera colaboración fue una cantata dedicada a Jovellanos con motivo del bicentenario de su fallecimiento, plasmada en un libro disco. En 2017, renovaron el cancionero tradicional asturiano con otro libro disco que combinaba nuevas músicas y textos inspirados en la cultura popular de Asturias.
La actual iniciativa nace tras la publicación de la antología Escondida luz (Editorial Sibila, 2010), donde Gamoneda recoge poemas de Lorca presentes en sus obras teatrales y textos juveniles. Pixán buscaba abordar a Lorca desde su doble faceta de tenor y compositor, y encontró en Gamoneda un apasionado defensor del poeta, quien considera a Lorca como el mejor poeta de este siglo y de muchos otros.
Un enfoque musical único para la poesía de Lorca
Gracias a la selección de poemas realizada por Gamoneda, Pixán ha creado melodías que combinan la lírica clásica con el flamenco, respetando siempre el espíritu de los textos. El espectáculo incluye piezas emblemáticas como la Baladilla de los tres ríos, El paso de la seguiriya, Los cuatro muleros, Prendimiento de Antonito el Camborio en versiones lírica y flamenca, y otros poemas del Romancero gitano.
Además de la interpretación musical, el espectáculo incorpora la voz grabada de Gamoneda recitando sus poemas. Los arreglos y transcripciones para piano han sido realizados por Eva Kerloc»h, Fermín Salaberri y Manuel Pacheco.
Pixán reconoce el riesgo que implica musicalizar a un poeta tan estudiado como Lorca, ya que cualquier interpretación estará sometida a comparaciones. Explica que transformar un poema en canción implica un cambio de naturaleza, por lo que el lenguaje musical debe ser cuidadosamente elegido para no desvirtuar el texto original.
El tenor autodidacta en composición asegura tener facilidad para crear melodías que se ajustan a los textos, y ha aplicado este método también a poetas asturianos como Gamoneda y Ángel González. Su estilo combina la vocalidad lírica con acentos andaluces, habiendo grabado discos dedicados a la copla y al pasodoble sinfónico.
Reconocimiento al talento musical de Lorca
Pixán destaca que Lorca poseía un talento extraordinario para la música, aspecto reconocido por Manuel de Falla, y que se refleja en sus Canciones antiguas, una muestra de la fusión entre lo popular y lo culto. El tenor planea editar este espectáculo en formato CD y DVD, para lo cual han solicitado la colaboración de la Diputación de Jaén, una provincia con especial vínculo con Lorca.
El repertorio del espectáculo abarca todas las facetas del poeta, desde su lado más popular hasta el más culto. La obra se abre con El paso de la seguiriya, considerado un retrato profundo de Lorca, y continúa con poemas seleccionados por su musicalidad, como Gacela del mercado matutino y Prendimiento de Antonito el Camborio.
Finalmente, Pixán resalta que todos los poetas poseen una musicalidad intrínseca en sus versos y recuerda cómo Ángel González valoraba su capacidad para extraer esa música de la poesía, lo que dio lugar a otro disco fruto de su colaboración.














