El diseñador Eduardo Navarrete ha vuelto a intentar superar el desafío del circuito letal, esta vez enfrentándose a un complicado recorrido que puso a prueba su equilibrio y destreza. En su segundo intento, tras no haber completado «El Duelo» anteriormente, Navarrete se encontró con plataformas tan reducidas que apenas podía colocar un pie.
La combinación de su envergadura y el tamaño de su calzado resultó ser un obstáculo en este desafío, donde debía saltar de una plataforma a otra para enroscar bombillas situadas a lo largo del trayecto. La principal dificultad fue el tamaño decreciente de las bases a medida que avanzaba. Durante los ensayos, Eduardo se dio cuenta de que el primer reto era bastante inestable. «Esto se mueve muchísimo», comentó tras apoyarse en una columna metálica. A pesar de contar con medidas de seguridad, la tensión era palpable, y no dudó en expresar su nerviosismo: «tengo los cojones de corbata».
Para el concursante, la prueba se complicaba aún más debido a su condición física. «Con el culo que me puso el cirujano ya tengo el centro de gravedad movido», confiesa. A pesar de comenzar con buen pie, tras superar las primeras plataformas, Eduardo se topó con los desafíos más difíciles. Una vez que había completado la mitad del recorrido, se enfrentó a las bases de menor tamaño, lo que le llevó a perder el equilibrio en un momento crucial.
Finalmente, aunque el Circuito Letal ofrecía la posibilidad de escalar posiciones en la tabla, un pequeño error le impidió alcanzar la meta, quedándose a las puertas del éxito. En otro ámbito de la competición, la indignación de Eva Soriano ante las críticas del jurado ha sido notable, manifestando que «mis cagadas siempre son hipercastigadas, mientras las del resto no».














