Cochinas, la serie disponible en Prime Video, no destaca tanto por sus escenas explícitas como por el mensaje que transmite sobre el deseo y la liberación sexual. La trama gira en torno a Nines, interpretada con maestría por Malena Alterio, una ama de casa que debe hacerse cargo del videoclub familiar en Valladolid tras un accidente que deja a su marido en coma.
En este local en decadencia, Nines descubre una sección oculta de cine porno. Lejos de reaccionar con escándalo, la protagonista y sus vecinas experimentan un despertar sexual que rompe con la represión típica de la España de finales de los 90, época en la que el deseo femenino era un tema silenciado y envuelto en tabúes.
La serie, creada por Carlos del Hoyo e Irene Bohoyo y dirigida por Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y la actriz Núria Gago en su debut como directora, utiliza un tono tierno y costumbrista para retratar ese momento histórico. El videoclub se convierte en un espacio donde las mujeres se reúnen para ver películas porno, reír, compartir vivencias y resolver dudas, mientras algunos hombres se sienten amenazados por esta nueva realidad que desafía las normas establecidas.
El contenido incluye desnudos explícitos, pero lo realmente incómodo para algunos no es la piel, sino la presencia de cuerpos diversos, reales y alejados de los cánones habituales. Además, la serie aborda distintas sexualidades, mostrando personajes como una joven con síndrome de Down o una pareja de sexagenarios, ampliando así la visión sobre el deseo y la intimidad.
En un giro acertado, Cochinas también critica el cine porno tradicional, que inicialmente parecía liberador, pero que acaba mostrando limitaciones y estereotipos. La advertencia al inicio del primer capítulo avisa sobre contenido potencialmente ofensivo, pero el verdadero desafío que plantea la serie es que el deseo deje de ser motivo de vergüenza, que se nombre abiertamente y que desaparezca el miedo a expresarlo.
Con esta propuesta, la serie no solo reivindica la libertad sexual femenina, sino que también invita a una reflexión profunda sobre cómo la sociedad entiende y vive el placer y el cuerpo humano, más allá de prejuicios y silencios que han durado demasiado tiempo.














