La ciudad de Vigo volvió a ser escenario de una multitudinaria movilización en defensa de la educación pública. Profesores, estudiantes, padres y colectivos vinculados al sector recorrieron la calle Urzaiz para exigir mejoras urgentes en infraestructuras, plantilla docente y reducción de la burocracia que dificulta la labor educativa.
Entre los asistentes destacaron miembros de FOANPAS, las recientemente formadas Asembleas Abertas do Ensino Público, y sindicatos de profesores como CIG, CUT y STEG. También participaron colectivos estudiantiles como Erguer, Fervenza y Sindicato de Estudantes, además de otras asociaciones docentes y grupos de apoyo, junto a decenas de familias y vecinos comprometidos con el sistema público.
La unidad de esta amplia comunidad educativa frente a las dificultades que atraviesa la enseñanza pública se ha consolidado como un hecho «real, sólido y decidido». Las quejas giran en torno a la falta de profesionales especializados para alumnos con diversidad funcional, la sobrecarga administrativa, ratios consideradas abusivas y deficiencias en las instalaciones escolares, problemas que están minando la paciencia de quienes aún confían en un modelo público accesible y de calidad.
Este curso escolar, el profesorado de Vigo ha protagonizado hasta siete jornadas de huelga y numerosas concentraciones para presionar a la Consellería de Educación a que aumente el personal y los recursos disponibles en los centros educativos. Desde las Asembleas Abertas do Ensino Público señalan que la persistencia de estas movilizaciones refleja la firmeza de sus demandas y la ausencia de respuestas efectivas por parte de las autoridades.
Las reivindicaciones incluyen la contratación de más docentes y especialistas, la reducción de los ratios para garantizar una atención adecuada, la mejora de las infraestructuras para que sean seguras y dignas, así como la defensa de los derechos laborales del profesorado. Subrayan que estas no son solicitudes puntuales sino un problema estructural que requiere «compromiso político» y acciones inmediatas.
Respecto a las recientes mejoras aprobadas por la Consellería y algunos sindicatos como CCOO, ANPE, UGT y CSIF, las Asembleas muestran escepticismo. Apuntan que experiencias previas, como las promesas para la educación primaria, quedaron en entredicho debido a la falta de personal suficiente para implementar las medidas, lo que generó una mayor carga sobre el mismo profesorado sin recursos adicionales.
La semana pasada estuvo marcada por huelgas que coincidieron con la inauguración de las obras del nuevo instituto público IES Domingo Villar en Navia, un momento que evidenció la tensión existente entre la comunidad educativa y la administración. De cara al futuro, el colectivo mantiene la presión para obtener respuestas concretas y no descarta nuevas protestas si no se atienden sus demandas.














