El número de jóvenes que estudian o reciben formación en Almería ha disminuido en los últimos diez años, situándose también por debajo de la media nacional. Así lo reflejan los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que evidencian una brecha significativa en la participación educativa juvenil entre la provincia y el conjunto de España.
Según las cifras del INE recogidas en INEbase, dentro de los indicadores de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, solo el 68,4% de los almerienses entre 15 y 24 años participa en estudios o programas formativos, frente al 76,1% de media nacional. Esta diferencia de 7,7 puntos porcentuales pone de manifiesto que menos jóvenes en Almería continúan con su educación reglada o formación profesional respecto a la media española.
Además, la evolución histórica no es favorable para la provincia. En 2015, el porcentaje de jóvenes que estudiaban o recibían formación en Almería era del 71,3%, una cifra que ha descendido a pesar de la expansión de la Formación Profesional, la universidad online y los cursos vinculados al empleo. La crisis sanitaria de 2020 agravó aún más esta situación, con un desplome hasta el 57%, el peor registro de los últimos años, debido al impacto económico y educativo de la pandemia.
Desde entonces, la recuperación ha sido notable, aumentando más de once puntos en cinco años, pero insuficiente para alcanzar la media nacional o regresar a los niveles previos a la crisis. En contraste, España ha mantenido una evolución más estable, con porcentajes superiores al 72% durante la última década y alcanzando ahora el máximo histórico del 76,1%.
Las diferencias también son visibles por género. En Almería, el 72,5% de las jóvenes estudian o participan en algún tipo de formación, mientras que sólo el 64,8% de los jóvenes lo hace, tendencia que se repite a nivel nacional, donde las mujeres presentan mayores tasas de continuidad educativa.
La estadística incluye educación formal y formación continua
El indicador del INE no se limita a estudiantes de instituto o universidad, sino que abarca también cursos de especialización, Formación Profesional, oposiciones, enseñanza técnica, programas ocupacionales y otras actividades formativas realizadas recientemente. De esta manera, intenta medir no solo la educación reglada tradicional, sino también el acceso al aprendizaje permanente y a la mejora profesional.
Este dato es uno de los indicadores clave que utiliza Naciones Unidas dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, vinculados con la educación y la igualdad.
Diferencias en la formación de la población adulta en Almería
La brecha educativa no solo afecta a los jóvenes. En el grupo de 25 a 64 años, la participación en estudios o formación en Almería es del 11,7%, mientras que la media nacional se sitúa en el 15,8%. En el conjunto de la población de 15 a 64 años, la tasa almeriense alcanza el 21,7%, frente al 25,8% de España, manteniendo una diferencia superior a cuatro puntos porcentuales.
El INE no entra en las causas concretas que explican estas diferencias territoriales, pero factores como el abandono escolar temprano, el acceso al empleo, la estructura económica local o la continuidad en estudios superiores suelen influir en estos indicadores.
Los datos publicados vuelven a poner en evidencia que Almería sigue rezagada en formación y estudios, especialmente entre los jóvenes, que no han recuperado los niveles educativos que tenían hace una década.











