Las familias de Veneguera han alzado la voz para denunciar un trato que consideran «discriminatorio y desigual» en el acceso al transporte escolar para sus hijos. Según los padres, solo a seis alumnos se les permite utilizar la guagua que conecta el pueblo con el CEO de Mogán, dejando fuera a otros once, incluidos hermanos de los beneficiados.
La concejala de Acción Social de Mogán, Tania Alonso, se ha manifestado en apoyo a estas familias, que argumentan que la situación se remonta al curso 2021/2022. En ese periodo, 19 alumnos cambiaron del centro unitario de Veneguera al colegio de Mogán, buscando mejores condiciones educativas y de conciliación familiar, dado que la escuela local no ofrecía comedor ni actividades extraescolares.
Justificación de la Consejería de Educación
La Consejería de Educación ha respondido a las quejas, afirmando que la ruta de transporte se extinguirá cuando los seis alumnos que actualmente la utilizan concluyan su etapa en el centro educativo. La Consejería argumenta que aceptar más alumnos podría provocar un «efecto llamada» que amenazaría la continuidad de la escuela unitaria de Veneguera, que actualmente cuenta con seis plazas ocupadas. Esta decisión se sostiene en la normativa que vincula el derecho al transporte escolar con la residencia dentro del área de influencia del centro educativo.
Desde el Ayuntamiento de Mogán se informa que en abril de 2025, el CEO de Mogán aprobó la ampliación de su zona de influencia para incluir a Veneguera. Sin embargo, la Consejería mantiene que aplicar excepciones, basadas en criterios subjetivos como la conciliación familiar, carece de cobertura legal y generaría agravios comparativos.
Demandas de los padres
Las familias afectadas proponen una solución sencilla, ya que la guagua cuenta con 18 vacantes disponibles que podrían ser utilizadas por los niños sin que esto incremente el coste del servicio. La concejala Alonso defiende el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, enfatizando que su intención no es cerrar la escuela unitaria, sino poder decidir entre diferentes centros.
Los testimonios de padres como Macarena y Miguel, residentes en Veneguera, reflejan la dificultad diaria que enfrentan. Mientras su hijo mayor tiene plaza en la guagua, su hijo pequeño de tres años no cuenta con este servicio. «Todos los días dejo al grande en la parada a las 07:50 y luego me traslado al pueblo de Mogán con el pequeño», explica Macarena, quien se ve obligada a esperar hasta las 08:30 para dejar a su hijo en el colegio, lo que afecta su jornada laboral.
Por su parte, Davinia, otra madre que ha tenido que matricular a su hijo en Mogán, subraya que su decisión fue motivada por la necesidad de que su hijo estuviera rodeado de más compañeros. «No quería que estuviera solo en su curso cuando en Mogán hay un colegio cerca», añade.
La situación se mantiene tensa, con los padres insistiendo en que el acceso al transporte escolar es un derecho fundamental que debe ser garantizado para todos los alumnos, independientemente de su lugar de residencia.





