Este martes, el Gobierno español ha dado un paso importante al aprobar en Consejo de Ministros la regularización extraordinaria de más de 500.000 inmigrantes que residen en el país. La ministra de Ciencia, Universidad y Universidades, Diana Morant, ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha destacado cómo muchos de estos extranjeros podrán ejercer las profesiones que estudiaron en sus lugares de origen.
El sistema de convalidación de títulos universitarios, que había enfrentado numerosos retrasos, ha registrado un notable avance. En 2025, se resolvieron 85.564 solicitudes, de las cuales el 76% resultaron favorables, lo que equivale a 65.319. En total, se tramitaron 49.906 solicitudes de homologación de títulos que permiten el acceso a profesiones reguladas, como las sanitarias y las ingenierías, junto a 35.658 equivalencias de otros grados y másteres.
La mayoría de las homologaciones exitosas corresponden a médicos, con un total de 30.303, lo que, según Morant, representa «un acto de justicia» hacia aquellos graduados que han estado esperando durante años. Además, la ministra ha indicado que la incorporación de estos profesionales al mercado laboral contribuirá a fortalecer la economía española.
El ministerio estima que para el año 2027 se habrá terminado con el stock de expedientes atrasados y que podrán cumplir con el plazo legal de seis meses para resolver las solicitudes. Sin embargo, el Defensor del Pueblo ha señalado que la mayoría de los expedientes se tramitan en un tiempo superior al estipulado por la norma, lo que ha generado críticas en el Congreso y el Senado.
Las estadísticas indican que se registran alrededor de 4.000 solicitudes al mes, lo que coloca al sistema bajo una considerable presión, ya que, en comparación, Francia recibe aproximadamente 700. A pesar de los avances, Morant ha reconocido que aún queda un largo camino por recorrer.
Entre los factores que han contribuido a la mejora del modelo de convalidación se encuentran la agrupación de expedientes de un mismo título en una sola universidad y el uso de inteligencia artificial. No obstante, el defensor ha señalado también la necesidad de mejorar los canales de comunicación establecidos entre la administración y los solicitantes, quienes han expresado frustración por la falta de transparencia en el proceso.
En cuanto a las profesiones reguladas, el camino para los ingenieros es más complicado, ya que las tasas de homologación son significativamente más bajas en comparación con otras áreas. Morant ha prometido trabajar en colaboración con las universidades y colegios profesionales para abordar estas disparidades.
El panorama actual muestra que, aunque el sistema ha mejorado, todavía hay quienes se sienten desalentados por la complejidad del proceso. Personas como Juliana, una odontóloga colombiana que lleva años esperando la homologación de su título, han compartido sus experiencias de frustración y desánimo.
A medida que el Gobierno continúa implementando cambios, se espera que la situación de los titulados en el extranjero mejore, facilitando su integración en el mercado laboral español y resolviendo las dificultades que han enfrentado durante años.














