El equipo de Igualdad de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha alertado sobre el grave deterioro en la aplicación de protocolos contra el acoso debido a la «drástica reducción» de horas de trabajo asignadas al personal docente e investigador. Esta situación se ha agravado desde la aprobación de recortes en los presupuestos universitarios, que han llevado a una disminución de horas dedicadas a estas funciones a la mitad en algunos casos.
El 17 de febrero, la Delegación del Rector para las Políticas Sociales, que se centra en el apoyo a personas con discapacidad, dimitió en su totalidad como consecuencia de estas decisiones. En un comunicado, el equipo de Políticas Sociales destacó que su renuncia no se debía a disensiones individuales, sino a una falta de reconocimiento institucional del trabajo que realizan. Expresaron su compromiso con la diversidad y la inclusión en el ámbito universitario.
La exdelegada de Políticas Sociales, María José Barahona, explicó que su equipo optó por dimitir por razones éticas, citando una falta de valoración y compromiso con las políticas sociales basadas en el respeto a los derechos humanos. Barahona enfatizó la importancia de cumplir con derechos fundamentales, como la no discriminación por diversas razones.
Por su parte, Isabel Tajahuerce, actual delegada de Igualdad, señaló que la reducción del tiempo disponible para realizar estas tareas es «prácticamente imposible» para cumplir con los objetivos establecidos. En una conversación reciente con el rector, Joaquín Goyache, la respuesta a sus inquietudes fue un desalentador «es lo que hay».
Ambos equipos, tanto el de Igualdad como el de Políticas Sociales, están compuestos por tres personas cada uno, quienes deben equilibrar sus responsabilidades educativas con estas tareas adicionales. La reciente modificación del Plan de Dedicación Académica ha recortado las horas asignadas, afectando la efectividad de los programas implementados.
Tanto Tajahuerce como Barahona han manifestado que lo más preocupante es el «nulo reconocimiento» de la importancia de su labor. Tajahuerce subrayó que, en temas tan críticos como la igualdad y el acoso, es fundamental contar con dedicación completa para poder abordar adecuadamente estas cuestiones.
El comunicado del equipo de Igualdad concluyó argumentando que, en una universidad con una población estudiantil superior a la de muchas ciudades, la igualdad requiere un compromiso pleno y no puede ser atendida con unas pocas horas de trabajo. Esta situación de precariedad y falta de recursos ha sido denunciada durante años, con un llamado a la necesidad de recursos adecuados para cumplir con las obligaciones en el ámbito de igualdad.
Desde la UCM, tras la dimisión del equipo de Políticas Sociales, se indicó que la universidad está gestionando esta transición conforme a sus procedimientos internos, garantizando la continuidad de la actividad. Barahona aseguró que, aunque no se ha dejado a nadie en el abismo, la innovación y el progreso están en riesgo debido a la incertidumbre sobre el futuro de estas unidades.
Se espera que la Comunidad de Madrid cierre un acuerdo de financiación con las universidades que podría mejorar la situación de estas delegaciones, proporcionando recursos necesarios para atender adecuadamente las demandas sociales y educativas en la UCM.














