La vida de Albert Alarcón Fibla ha estado marcada por una intensa trayectoria profesional y política, pero ha sido la escritura la que le ha permitido encontrar un refugio emocional y personal. En sus obras, este autor plasma experiencias reales, recuerdos y ausencias, con el objetivo de acompañar al lector en sus propios procesos emocionales. Recientemente, ha publicado el poemario Sentimiento fluyente y un cuento destinado a un público más joven titulado Diego y la historia de España. El inicio de la Reconquista.
El propósito de escribir
Alarcón afirma que su objetivo no es simplemente vender libros, sino encontrar momentos de felicidad a través de la escritura. «Aunque el objetivo final de toda actividad comercial es vender, llega un punto en la vida en que eso no es lo importante», explica. Para él, escribir es una forma de evadirse del día a día y de conectar con sus sentimientos más profundos, incluso aquellos que pueden resultar dolorosos.
Las presentaciones de sus obras han sido diversas, y aunque un auditorio lleno le proporciona satisfacción, Alarcón prefiere la cercanía de presentaciones más íntimas. «En esas ocasiones, el público puede participar y dejarse llevar por sus emociones», señala. Este enfoque ha permitido que sus lecturas sean más interactivas y personales, creando un espacio donde los asistentes pueden compartir sus propias vivencias.
La escritura como reflexión personal
La escritura ocupa un lugar fundamental en la vida de Alarcón, quien considera que todo es escritura, desde un correo electrónico hasta un artículo político. «Somos en parte lo que escribimos y escribimos lo que somos», comenta. Sus vivencias, tanto personales como profesionales, han influido en su forma de escribir, cada éxito y fracaso ha moldeado su perspectiva y su voz literaria.
En cuanto al contenido de su poemario, Alarcón revela que todos los poemas son experiencias reales y sensaciones vividas. «Desde recuerdos de amor y desamor hasta momentos que no he vivido, cada verso refleja una parte de mí», detalla. Esta conexión personal hace que su obra resuene con muchos de sus lectores, quienes encuentran en sus palabras un eco de sus propias historias.
Al preguntarle si la escritura le ha ayudado a reconciliarse con etapas de su vida, Alarcón comparte que ha podido poner en palabras sentimientos dolorosos que había mantenido ocultos. «Reconocer errores y amores no expresados me ha permitido hacer las paces con mi yo del pasado», confiesa. Este proceso de autoexploración ha sido fundamental en su crecimiento personal.
Para aquellos que sueñan con escribir pero sienten que es demasiado tarde, Alarcón ofrece un mensaje esperanzador: «Nunca es tarde para perseguir tus sueños. Solo tenemos una vida y es fundamental hacer cosas que nos hagan felices». Su experiencia familiar, marcada por el trabajo y el sacrificio, le ha enseñado a valorar el tiempo y a buscar la felicidad a través de la escritura.
Finalmente, Alarcón expresa su satisfacción con la experiencia de publicación. «He tenido la suerte de encontrar editoriales que han apostado por mis proyectos desde el principio», asegura. La recepción de su obra ha sido positiva, y sus lectores han compartido que sus escritos les han ayudado a recordar momentos de sus propias vidas, brindando un sentido de compañía en tiempos difíciles.














