África Mortera, una adolescente de 15 años originaria de Mieres, ha sido seleccionada por la Fundación Amancio Ortega para estudiar en Estados Unidos. Este programa concede anualmente unas 400 becas a estudiantes de toda España, a pesar de que aproximadamente 8.000 alumnos del último curso de la ESO presentan su solicitud.
Desde pequeña, África ha demostrado un gran interés por la educación, la cultura y la comunicación, lo que la ha llevado a combinar su excelente rendimiento académico con su pasión por el cine, la música y la lectura. Actualmente, es alumna del Colegio Santo Domingo de Guzmán y aspira a ser profesora en el futuro. «Algun día espero contar a mis alumnos la experiencia que pronto voy a vivir», expresa con entusiasmo.
La noticia de su selección llegó de manera inesperada. Aunque sabía que la lista se publicaría el 17 de diciembre, su madre no pudo estar presente ese día. «Me preocupaba que no estuviese para animarme si no lo conseguía», recuerda. Sin embargo, su tutor le dio la buena noticia en clase, donde fue recibida con aplausos y sonrisas de sus compañeros y profesores. «Fue un momento muy bonito. Me puse muy contenta», añade África, aún emocionada.
El proceso para obtener la beca fue riguroso y lleno de incertidumbres. Aunque confiaba en su preparación, el camino estuvo marcado por la competencia feroz. «Sabía que mis notas y mi nivel de inglés estaban a la altura, pero se presentan miles de personas», comenta. La entrevista personal de quince minutos fue el momento más crítico. «Es difícil darte a conocer en tan poco tiempo. Me quedé con la duda de si lo había hecho lo suficientemente bien».
África considera que su elección por parte del jurado se debió a una combinación de su expediente académico y su actitud sincera. «Siempre me mostré como soy y hablé claro sobre mis expectativas de futuro». Esta autenticidad, junto a su dedicación, parece haber sido crucial para su selección.
Durante años, se preparó para esta oportunidad, estableciendo metas claras. «No me presenté por impulso. Siempre supe que lo intentaría y trabajé duro para que mis notas fueran altas y mi nivel de inglés bueno», explica. Para ella, más allá del viaje, el verdadero premio es haber demostrado a sí misma que es capaz de lograrlo.
Su familia ha sido un pilar fundamental en este camino. Sus abuelos, su padrastro y especialmente su madre, quien le ha enseñado el valor de la educación como un privilegio que hay que aprovechar. «Ella me ha enseñado que la educación es un privilegio que hay que aprovechar y disfrutar», afirma África.
Con una inclinación clara hacia las letras, sus asignaturas preferidas son Historia, Filosofía y Lengua y Literatura. En Estados Unidos, espera perfeccionar su inglés y beneficiarse de un sistema educativo más flexible, donde se pueden cursar asignaturas que aquí no se plantean y la carga memorización es menor. «Allí se pueden cursar asignaturas que aquí ni nos planteamos y la carga memorización es menor», comenta con curiosidad.
África Mortera se visualiza en el futuro como profesora, y aunque no descarta completar su formación fuera de España, tiene claro que quiere desarrollar su carrera en su país. Mientras se prepara para dejar Asturias durante un año, siente también que será una embajadora de su tierra. «Es un orgullo demostrar que desde Mieres se puede estudiar, formarse y acceder a grandes oportunidades a través del trabajo y la constancia», concluye. Una ilusión que cruzará el Atlántico y que, sin duda, marcará su vida para siempre.














